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José Luis Pantoja Vallejo

Romería Virgen de la Cabeza

Loperanos en una Romería de la Virgen de la Cabeza de hace 60 años, entre ellos la familia de Enrique Garrote Wenceslá. En 1954 siendo Hermano Mayor Francisco Coca Pérez

Loperanos en una Romería de la Virgen de la Cabeza de hace 60 años, entre ellos la familia de Enrique Garrote Wenceslá. En 1954 siendo Hermano Mayor Francisco Coca Pérez

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

La Morenita de Lopera en su primera salida procesional por las callee de Lopera siendo Hermanos Mayores Miguel y Loli Pérez Garcia en 1986

La Morenita de Lopera en su primera salida procesional por las callee de Lopera siendo Hermanos Mayores Miguel y Loli Pérez Garcia en 1986

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Otras Fotos: 1, 2, 3, 4 y 5

Loperanas en la Romería de la Virgen de la Cabeza en Lopera en el año 1979

Loperanas en la Romería de la Virgen de la Cabeza en Lopera en el año 1979

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Aunque con algo de retraso debido a los problemas que estamos teniendo ultimamente con el blog, hoy podemos publicar una foto que teníamos pendiente del grupo de loperanas que acompañaron a los Hermanos Mayores  de la Virgen de la Cabeza de Lopera en el año 1979, Nicolás y Lucía García Ruiz. En la parte izquierda tenemos con la insignia a nuestro entrañable Antonio Herrero Sánchez. La foto está tomada en las escaleras de la puerta norte de la Iglesia parroquial de Lopera conocida como la Veneranta.  

Loperanos en la Romería de la Virgen de la Cabeza a finales de los años 50

Loperanos en la Romería de la Virgen de la Cabeza a finales de los años 50

Por José Luis Pantoja Vallejo -Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Una nueva instantánea de la Romería de la Virgen de la Cabeza nos ha llegado hoy a cronistadelopera, la misma recoge un receso de varios loperanos en la Romería de la Morenita, entre ellos las familias Candelario,Valenzuela, Cabezas, etc. Nos llamala atención la antiguas cestas de mimbre donde se llevaban las típicas tortillas de patatas, de las que se daban buena cuenta en el Cerro, como se recoge en la foto.

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1965 siendo Hermano Mayor Juan Valenzuela Fuentes

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1965 siendo Hermano Mayor Juan Valenzuela Fuentes

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Seguimos recibiendo fotos en cronistadelopera de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza, en este caso la foto gentuileza de Julián Valenzuela recoge un momento de cuando fue Hermano Mayor su padre Juan Valenzuela Fuentes y  estuvo acompañado de Beni de la Torre Valenzuela, Josefa Garrido,  María de la Torre, Juan Galán, Elvira Herrero entre otros. Dado el éxito hemos creado una nueva sección bajo el nombre de Romería Virgen de la Cabeza. Nos puedes mandar tus fotos a cronistadelope@yahoo.com  

Las Familias Gutiérrez y Garrido de Lopera de Romería en el Santuario en 1965

Las Familias Gutiérrez y  Garrido de Lopera de Romería en el Santuario en 1965

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Publicamos hoy una de las fotos más repetidas  a lo largo de la historia de la Romería de la Virgen de la Cabeza, en este caso las Familias Gutiérrez y Garrido con el Santuario de fondo. Ambas familia muy devotas de la Morenita acudíeron durante muchos años con el camión de José Garrido y posan con los estadales de la virgen en un receso de la Romería del año 1965. 

La Cofradía de la Virgen de Lopera en 1967 siendo Hermano Mayor Miguel Alcalá Alcalá.

La Cofradía de la Virgen de Lopera en 1967 siendo Hermano Mayor Miguel Alcalá Alcalá.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy en cronistadelopera publicamos una nueva foto relacionada con la Virgen de la Cabeza. En la misma aparece el Hermano Mayor del año 1967 Miguel Alcalá Alcalá, junto con María Padilla, su hermano Alonso Padilla, la niña Mari Palomo y su padre Antonio Palomo entre otros loperanos en la puerta del hermano mayor. 


La Procesión de la Virgen de la Cabeza de Madrid

La Procesión de la Virgen de la Cabeza de Madrid

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Como todos los penúltimos domingos del mes de Abril, la Morenita de Madrid tomó en procesión el centro de la capital de España acompañada de numerosos devotos de la Virgen de la Cabeza y de los hermanos Mayores los loperanos Eleuterio Muñoz y Natividad Moreno. También acompañaron a la Reina de Sierra Morena un grupo de loperanos. Las fotos son gentileza de nuestra colaboradora en tierras madrileñas Maria Jesús Rojas. 


Ochenta y ocho años de la aparición en Lopera de una imagen en terracota de la Virgen de la Cabeza

Ochenta y ocho años de la aparición en Lopera de una imagen en terracota de la Virgen de la Cabeza

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Fue en mayo de 1927 cuando haciendo los albañiles los cimientos de la casa sita en la Plaza del Triunfo, número 5, cuando encontraron una imagen en terracota de la Virgen de la Cabeza. La misma fue regalada por sus dueños los hermanos Alcalá Gutiérrez a su tía, la polifacética, Elisa Alcalá Marín (1874-1962), una mujer con grandes dotes de sensibilidad, de hecho fue la pri­mera mujer de Lopera que consiguió superar unas oposiciones a Telegrafista, aunque nunca llegó a ejercer. Gran poetisa y Directora durante dos décadas del Grupo de Teatro “Cuadro Artístico de Lopera”. Elisa Alcalá Marín custodió la imagen hasta la llegada de la Contienda Civil, poco antes de su estallido y ante las dificultades que se avecinaban en la villa, decidió entregar la Virgen a la familia Valcárcel García, que curiosamente son familia del médico que primitivamente buscaba el tesoro de Lopera. La Virgen pasó la Guerra Civil en Madrid, aquí estuvo en un baúl envuelta entre ropas de cama para que no sufriera deterioro. Tras finali­zar la guerra volvió a Lopera con la familia Valcárcel García y fue cuando se decidió por parte de la misma realizarle una peana de madera para que se pudiera mantener de pie. La peana fue realizada por el carpintero local, Serafín Huertas Chueco y la misma se ha mantenido hasta nuestros días. Hoy tras 86 años, la virgen sigue en Lopera custodiada y mimada en el domicilio de los herederos de María Valcárcel García. En cuanto a su descripción, la imagen posee las siguientes dimensiones 15,5 centímetros de altura, por 10 centímetros de anchura y 5,5 centímetros de volumen. La imagen con la peana tiene una altura de 22 centímetros. La Virgen está realizada en terracota y tiene forma triangular, simbolizando un acercamiento hacia el cielo. Su estado de conservación es muy bueno, sin embargo hay que destacar que desgraciadamente no se ha conservado la cabeza del niño, que nos hubiera servido para compararla con la de la Virgen. No podemos afirmar si se trata de una imagen única o pertenece a una serie de devoción popular, que bien pudo ser encargada por una familia de Lopera a imita­ción de la que se veneraba en Andújar. Sin lugar a dudas nos llama poderosa­mente la atención el rostro de la virgen, que pese a su reducido tamaño tiene una gran expresividad y está trabajado de forma muy grácil la parte frontal con ras­gos muy dulces. El mismo está rodeado de un rostrillo que simula al antiguo que tenía la virgen en plata. En cuanto al manto se presenta en perfecto movimiento sus pliegues y está decorado con elementos florales y vegetales en estofado azul y oro, que sigue los modelos de las vírgenes más antiguas de España (Guadalupe, Montserrat, Covadonga, Virgen de la Cabeza etc.) En cuanto a la corona que posee la imagen es imperial y está dorada. También hay que resaltar que se ha conserva­do el tocado del niño y que la imagen se presenta sin mano.  


Grupo de Loperanas que acompañaron a la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1977

Grupo de Loperanas que acompañaron a la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1977

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera 

En el año 1977 siendo Hermano Mayor de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera Manuel Herrero Sánchez, contó con un acompañamiento de jovenes loperanas  y de las mismas publicamos una foto que se realizó en la puerta del entrañable Antonio Herrero Sánchez. la foto es gentileza de nuestra colaboradora en Jaén Tere Sanz Teruel. 

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1960

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1960

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Una estampa que cada año se repite en la Romería de la Virgen de la Cabeza es la subida de la Cofradía de Lopera por la calzada hasta llegar al Santuario para reencontrarse con la Morenita. Aqui publicamos subiendo por la carretera a la Cofradía de Lopera del año 1960 siendo Hermano Mayor Tomás del Pino González. En el centro de la foto además del Hermano Mayor acompañdo por Antonio Melero Campos, podemos ver a las hermanas Anita y Marichón Melero Coca acompañando a la cofradía vestidas de gitanas además de otras loperanas. 

Loperanos preparando un arroz junto a la Casa de Lopera en la Romería de la Virgen de la Cabeza del año 1968

Loperanos preparando un arroz junto a la Casa de Lopera en la Romería de la Virgen de la Cabeza del año 1968

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy en la antesala de la Romería de la Virgen de la Cabeza publicamos una foto de un grupo de loperanos que fueron hasta el Cerro para vivir la romería del año 1968 y junto a la casa de Lopera posan mientras se está haciendo el arroz. Destacamos a la entrañable Isabel Trigo Galán "La Triga", la Familia Palomo, Teruel, Valenzuela, e incluso dos Hermanas de la Residencia de San Juan  Dios, una de ellas es la Hermana Salvadora que pasó gran parte de su vida en Lopera. 


La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1955

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1955

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy en la antesala de la Romería de la Virgen de la Cabeza publicamos una foto de la Cofradía de Lopera del año 1955, siendo hermano mayor Antonio Santiago Palomo "El de la Girona". La foto realizada junto a los grupos escolares recoge a un buen número de loperanos y loperanas con mantilla que acompañaron a la cofradía y al hermano mayor, entre ellos el abanderado Benito Valenzuela Bruna. 

Loperanos de excursión en Sierra Morena en 1916

Loperanos de excursión en Sierra Morena en 1916

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

La recién estrenada carretera de la Virgen de la Cabeza trajo consigo la proliferación de excursiones a Sierra Morena. Aqui publicamos la realizada en 1916 por un nutrido grupo de loperanos entre los que figuran la familia de D. José Espin Delgado. La foto recoge muy bien la época, las formas de vestir, los peinados y fue realizada por el fotógarfo A. Nogales. 

Grupo de Loperanas ataviadas con trajes de gitana en 1974 en las Bodegas MaryLoren con motivo de la Romería de la Virgen de la Cabeza en Lopera

Grupo de Loperanas ataviadas con trajes de gitana en 1974 en las Bodegas MaryLoren con motivo de la Romería de la Virgen de la Cabeza en Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En 1974 siendo Hermanos Mayores de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza  de Lopera Martín Alcalá y su sobrina Pilar Alcalá, tuvo lugar el tradicional recorrido por las calles de la localidad sin la Morenita (se empezó a procesionar la imagen en 1986)de los Hermanos Mayores, abanderados y un nutrido grupo de jóvenes ataviadas con trajes de gitana. Tras el recorrido tuvo lugar en las antiguas Bodegas MaryLoren un convite y del mismo pertenece la foto que hoy publicamos.   


Una Casa para la Cofradía de Lopera en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. (1857-2010). Apuntes para su historia.

Una Casa para la Cofradía de Lopera en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. (1857-2010). Apuntes para su historia.

Las Cofradías subiendo la calzada, al fondo a la derecha la Casa de Lopera en 1927

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Como ya es tradicional por estas fechas, un año más y van 18 esta es la colaboración que este año he presentado a la Revista Mirando al Santuario en su número 27, que se presentó anoche y ha publicado  la Real Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza de Andújar:

UNA CASA PARA LA COFRADÍA DE LOPERA EN EL SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LA CABEZA. (1857-2010). APUNTES PARA SU HISTORIA.

Tras la reedificación llevada a cabo en 1854 por la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza en Lopera, los cofrades toman la decisión de adquirir un terreno en las faldas del Cerro de la Cabeza donde poder construir una casa de hermandad para dar cobijo a la cofradía en la noche de la Romería que se celebra tradicionalmente el último domingo del mes de abril. Asimismo también se acuerda adquirir un terreno contiguo a la casa en el cual poder albergar las bestias, dado que éste era el principal medio de transporte en esos tiempos.

Así el 13 de mayo de 1857, re reunieron en la ciudad de Andújar, por una parte: D. José Carlos Velluti Tavira, XIII Marqués de Falces y del Cerro de la Cabeza y propietario de la Dehesa llamada de la Virgen en Sierra Morena, en cuyo terreno está situado el Santuario de la Virgen de la Cabeza, y de otra, una Comisión de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera formada por: Francisco Zurita Sánchez (Hermano Mayor), Antonio García Bueno, Alonso Ferruz, Antonio Alcalá García y Antonio Morales Alcalá. Los cuales están interesados en adquirir un terreno al referido Marqués, para edificar una casa destinada como albergue para los Cofrades en la Romería del último domingo de abril. El terreno elegido por la Cofradía estaba situado a la derecha del camino saliendo por el Arco de la Plaza, frente a frente de otra casa, que a la izquierda del mismo camino tiene recientemente edificada la Cofradía de Alcalá la Real. El terreno deberá tener entre 24 y 30 varas (una vara equivale a 836 mm.) de frente y de 40 a 50 varas de extensión, para poder formar un corral proporcionado a su albergue. A esta extensión accedió el propietario del terreno, el citado Marqués, por un precio de 1.333 reales, teniendo que pagar la Cofradía de Lopera al Sr. Marqués del Cerro y a quien su derecho represente la cantidad de 40 reales de réditos (con plazo hasta el 13  de mayo de cada año) mientras no se redima. Y para tener la seguridad de cobro, establecen imposiciones de hipoteca sobre la casa a construir, la que se obligan a no vender, partir, dividir, ni en manera alguna enajenar, sin el gravamen que le afecta y lo que en contra se hiciese ha de ser nulo y de ningún valor. Los componentes de la Comisión ofrecen todos sus bienes en general, para hacer frente a la compra del dicho terreno, donde edificar la casa y en caso de incumplimiento con los requisitos expuestos en la escritura, se les apremie por todo rigor de derechos. La escritura se firmó ante el escribano de Andujar D. Sebastián Romero [1]

Hay que destacar la gran labor de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera hasta que consiguió lograr finalizar la casa de cofradías que construía en las faldas del Cerro de la Cabeza, comenzada en el año 1880 y terminada en 1924. Durante este periodo, son varias las fases que se acometen en la obra de la casa, destacando tres, la de 1889, 1898 y 1924.

En la primera, la de 1889, se gastó un total de 654 reales y 26 maravedies que fueron donados por D. Eduardo Alcalá Monzó[2].

En la segunda, la de 1898, se procedió al entablado de la casa y ventanas, ajustado en sesenta y cuatro duros y 16 reales, para lo cual se necesitó los siguientes materiales: 

-         28 vigas de madera a 5 pesetas una ……………..140 Ptas.

-         6 docenas de tablas de tres varas a 5,50 una …….  33   “

-         5 docenas de tablas de dos varas y medio………..  25  “

-         Los tablones para la escalera…………………….     5  “

-         La madera para las ventanas……………………….  5  “

-         Dos paquetes de puntas a 1,25 uno………………..   2,50 Ptas.

-         Los cerrojos y pernios…………………………….    2,25  “

-         Cuatro fanegas de cal……………………………...  10      “

-         Cuatro fanegas de yeso……………………………   10     “

-         Una bestia para llevar las herramientas…………..      3,50  “

                                                   TOTAL…………….  236,25 Ptas.

Necesidades de los albañiles:

 

-         Antonio Melero (maestro de obras)…………………..10 Ptas.

-         Al panadero Manuel Salcedo 20 panes ………………..8   “

-         Aceite…………………………………………………   2,25 Ptas.

-         Un celemín de garbanzos…………………………….    2       “

-         Media cuarta de bacalao……………………………..     1,50  “

-         Media cuarta de arroz………………………………..     0,75  “

-         20 panes a 40 céntimos………………………………     8       “

-         Tabaco……………………………………………….      1       “

-         Dinero que se les dio en el Cerro……………………     20       “

-         Pecha………………………………………………..        7,50   “

-         4 vigas a 18 reales cada una………………………..      18       “

-         Las bestias………………………………………….         8,75   “

                                                         TOTAL………….      87,75 Ptas.

 

         Para sufragar los gastos de la obra de la casa, además de las pechas (cuotas) que aportaban los cofrades, se tuvo que recurrir a varios medios. Así en 1899 se rifó 1 borrego y 10 melones que costaron 32,50 pesetas. Se hicieron 850 papeletas a 10 céntimos cada una, comprometiéndose todos los hermanos a venderlas entre el vecindario. Un vez vendidas todas las papeletas y pagado los gastos que ascendieron a 37 pesetas al incluir el costo de la papeletas, quedó un beneficio para la cofradía de 48 pesetas.[3]

Otro sistema para recaudar fondos con destino a la casa fue el ideado en 1901, mediante el cual se acordó comisionar a los cofrades Manuel Agudo Hoyo y al párroco de Lopera Manuel de Torres Rodríguez, al primero para que arriende 10 fanegas de tierra y sembrarlas con sus mulos de escaña (especie de trigo) a beneficio de la cofradía y al cura para que pusiera la simiente.[4]

Una vez que la casa fue tejada y bien protegida con puertas y ventanas, se procedió en 1913 a solicitar al Sr. Marqués del Cerro, la posibilidad de hacer contiguo a la casa un corral, en el cual se pudieran recoger los carruajes y caballerías, dado que este era el principal medio de locomoción en estos tiempos. El Sr. Marqués dio el visto bueno y la Cofradía mandó para realizar las obras al maestro Manuel Candelario y dos peones, Roque Ange y Francisco Robledo, importando la mano de obra y materiales del corral (9 sacos de yeso, 5 fanegas de cal, 25 ladrillos, 2 pletinas, 8 tornillos, puntas y portes desde Andujar) un total de 41,80 pesetas.[5]. Después de muchos esfuerzos y trabajo, la cofradía de Lopera consiguió dar por finalizadas las obras de la casa del Cerro en 1924 con un final de obra valorado en 319, 55 pesetas. Para poder sufragar los costos del final de la obra se acuerda subastar las habitaciones de la casa, por un periodo de alquiler de dos meses. La planta baja y alta a razón de 50 pesetas cada una y la cocina a 35 pesetas.[6] Asimismo se acuerda nombrar un conserje-casero cuya misión sería el adecentar la casa y temerla provista de agua y leña y para ello marcharía al Cerro unos días antes de la fiesta del mes de abril, con el objetivo de que todo estuviera preparado para cuando llegase la cofradía. Tras la guerra civil la casa fue recibiendo un continuo mantenimiento de interiores y exteriores. Así llegamos al año 1980 a raíz de la renovación de la Junta Directiva de la Cofradía, estando de presidente José Bueno Torres se va a realizar una colecta por todo el pueblo recaudándose 200.000 de las antiguas pesetas para sufragar los gastos de la ampliación de la Casa de Cofradías con un segundo cuerpo con doble planta adjunto al primitivo edificio con una inversión superior a lo recaudado por lo que se tuvo que recurrir a mano de obra de los cofrades que durante muchos domingos desinteresadamente aportaron su trabajo para poder finalizar la obra. En años sucesivos en función de la economía se fueron realizando nuevas mejoras en tejados, servicios, habitaciones etc.

Dando un salto en el tiempo siendo presidenta de la cofradía Paqui Bueno de la Torre, junto al resto de la Junta Directiva se acuerda en el año 2010 una reforma integral de la casa, donde se acondiciona el edificio a los nuevos tiempos dotándolo de nueva instalación de luz y de dos grandes aljibes de agua potable, nuevos aseos con ducha de agua caliente, un nuevo acceso a la segunda planta, nuevo pavimento, revestimiento de todas las paredes interiores de la casa, una nueva chimenea, con un presupuesto cercano a los 50.000 euros. La segunda fase de este ambicioso proyecto abarca nuevos tejados y reformar toda la fachada acorde con el entorno respetando la antigüedad de la casa. Todas estas mejoras se han  realizado con el fin de que los romeros de Lopera  tengan un lugar digno donde puedan pasar los días de la Romería.

 

                            José Luis Pantoja Vallejo

Dr. en Historia y Cronista Oficial de la Villa de Lopera  



[1] Libro de Actas de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera. 1854-1935

[2] Ibidem

[3] Ibidem

[4] Ibidem

[5] Ibidem

[6] Ibidem

Reglamento de la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza. Lopera 8 de septiembre de 1916

Reglamento de la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza. Lopera 8 de septiembre de 1916

Grupo de Loperanas ataviadas con traje de gitana en la Romería de 1959.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista oficial de la Villa de Lopera

Como os anuncie hace unas fechas, aqui tenéis el artículo que este año he publicado en el número 24 de la Revista Mirando al Santuario dedicado a la Historia de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera.

Aprovechando un año más ( y van 14) la oportunidad que me brinda las páginas de la Revista Mirando al Santuario, quisiera dar a conocer un capítulo más de la historia de la Cofradía de  la Virgen de la Cabeza de Lopera. En esta ocasión, se trata del hallazgo de un pergamino manuscrito (de 65X50 centímetros) cuyo contenido nos muestra un Reglamento que habría de servir para regir la Cofradía a partir del año 1916. El mismo ha llegado hasta nuestros días gracias al espíritu conservacionista de una buena cristiana y devota de la Virgen de la Cabeza, Blasa Sanz Martínez, una devoción que heredó de sus antepasados, tanto de su abuelo Miguel Sanz Barberán, como de su padre José Sanz Chueco, que fue Hermano Mayor de la Cofradía de la Virgen de el Cabeza de Lopera en el año 1959. Este pergamino se ha conservado en buen estado durante casi un siglo, primero gracias a que su propietario original Miguel Sanz Barberán, a la sazón Secretario de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en aquel año de 1916, tuvo la feliz idea de guardarlo para la posteridad en un viejo baúl y  porque más tarde llegó a manos de su nieta Blasa quien lo enmarcó y lo mantiene en un sitio privilegiado de su casa donde lo custodia con mucho cariño. La importancia de este hallazgo, viene dada tanto por la antigüedad del pergamino, el cual ha sobrevivido a numerosas vicisitudes y hasta a la fraticida Guerra Civil Española que dejó numerosas secuelas en el patrimonio Histórico – Artístico de Lopera, un pueblo que vivió muy de cerca uno de los enfrentamientos bélicos más importantes en Andalucía como fue la Batalla de Lopera. Esto le da un plus de importancia, pues no es fácil  que se conserve un documento religioso, como es el propio pergamino. En él se recogen nuevos datos sobre la historia de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera. Se hace referencia a un Reglamento de la Cofradía y está fechado el 8 de septiembre 1916, siendo aprobado por los 43 hermanos que formaban la cofradía de Lopera. En dicho pergamino se recoge la formación de la Junta Directiva de la que era Presidente de la hermandad el párroco de Lopera Manuel De Torres Rodríguez, Vicepresidente, Manuel Candelario Bellido, Secretario Miguel Sanz Barberán, Depositario Francisco Robledo Peralta y Vocales Juan Pérez Calero, Francisco Torres Linares y Manuel Hoyo Moreno.

El nuevo Reglamento se componía de 14 artículos todos ellos relacionados con el funcionamiento interno de la cofradía  y con los cargos que la regirían (Presidente, Vicepresidente, Tesorero, Secretario y tres Vocales,). Asimismo se recogían los derechos y deberes de los cofrades. En el apartado de derechos, podemos destacar el que hacía referencia a la defunción de alguno de sus miembros o cónyuges, se tenía en cuenta que acudirían gratuitamente las banderas de la Cofradía al entierro y además, en un adicción posterior al artículo 7º se le concedía a la viuda o hijos del Cofrade que fallecía, la cantidad de 15 pesetas de ayuda, siempre que hubiera un número mayor de 40 hermanos o  un fondo superior a 50 pesetas. Entre las obligaciones, estaba la de llevar la insignia de la Cofradía en los actos a los que se  asistiera, en caso de no respetar esta obligación, sería sancionado con 10 pesetas y la expulsión de la misma. Para formar parte de la Cofradía, se debía aprobar su entrada en un debate y juicio general y abonar la cantidad de dos pesetas y cincuenta céntimos. También se permitía la pernoctación en la Casa que la Hermandad tenía en las faldas del Cerro a todos sus Cofrades cuando lo necesitaran y para aquellos particulares que desearan albergarse se impuso la obligación pecuniaria de pagar dos pesetas y no exceder su estancia de un mes. Existe al final del pergamino una relación de los cofrades que firmaron la aprobación del reglamento que ahora damos a conocer:

 

Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza de Lopera. Reglamento por el que se ha de regir esta Cofradía. Año 1916

 

Artículo 1º. La Cofradía se regirá por una Junta Directiva compuesta de un Presidente, un Vice-Presidente, tres Vocales, un Tesorero y un Secretario.

Artículo 2º. La Junta Directiva ante expresada será elegida por votación entre todos los cofrades todos los años el día 8 de septiembre, pudiéndose reelegirse todos los cargos.

Artículo 3º. También tendrá esta cofradía un Hermano Mayor, cuyo cargo también será sorteado el mismo día que los miembros de la Junta, no pudiendo entrar en sorteo el que lo haya desempeñado el año anterior hasta que no hayan sufrido y desempeñado dicho cargo todos los demás cofrades.

Artículo 4º. El Hermano Mayor saliente está obligado a acompañar al entrante con un cetro en todos los actos que lo requiera.

Artículo 5º. Los Abanderados serán nombrados por lista, cuyo cargo sólo tendrán derecho a acompañar en todos los actos al Hermano Mayor.

Artículo 6º. Todo cofrade que este obligado a llevar una insignia en los actos en que tenga que asistir la cofradía y no la llevare o se negare a ello, será multado con 10 pesetas y expulsado de la cofradía.

Artículo 7º. Todo cofrade que tenga la desgracia de morir o alguno de sus hijos que estén bajo su dominio o su esposa, tendrán derecho a que a su entierro asistan las banderas de la cofradía gratuitamente, para lo cual se expedirá una papeleta firmada por el Secretario.

Este artículo fue ampliado en una posterior reunión extraordinaria celebrada el 22 de agosto 1917 en los siguientes términos:

 

         “se acuerda por no estar en el nuevo Reglamento, darle a la viuda o hijos del hermano que tenga la desgracia de morir, quince pesetas en metálico, además de los beneficios que marca el Reglamento. Esta gratificación tendría lugar siempre que haya un número de cuarenta o más cofrades, pero si no llega a este número, no habrá derecho a tal gratificación.  Se acuerda asimismo que para conseguir el anterior fin, que haya siempre un fondo de cincuenta pesetas, no pudiendo por tanto gastar nada mientras no exceda de dicho fondo”[1]

 

Artículo 8º. También tendrá derecho todo cofrade a albergarse en la casa que la cofradía tiene en el cerro el día de la fiesta y en cualquier época que lo necesite.

Artículo 9º. Las banderas que se soliciten por particulares para asistir a los entierros devengarán cinco pesetas.

Artículo 10º. Si algún particular que no pertenezca a la cofradía quiere albergarse en la casa que esta tiene en el cerro, pagará dos pesetas, no pasando su estancia en dicha casa de un mes.

Artículo 11º. El Tesorero al entregarse en los fondos dará un recibo al Presidente de lo que recibe y no entregará cantidad alguna que no valla autorizada con el visto bueno del Presidente y la firma del Secretario.

Artículo 12º. El Tesorero tendrá derecho a presentar las cuentas a la cofradía el día quince de abril de cada año y una vez aprobadas el Secretario sacará un ejemplar para que por el cobrador sea presentado a todos los cofrades que no hayan asistido a esta reunión.

Artículo 13º. El material de Secretaría estará bajo la custodia del Secretario, así como los de Tesorería bajo la custodia y guarda del Tesorero.

Artículo 14º. Todo individuo que quiera pertenecer a esta cofradía será aprobado y admitido a juicio de esta en general, pagando de entrada dos pesetas y cincuenta céntimos.

        

 

Nombres de los cofrades que aprobaron el nuevo Reglamento:

 

Manuel de Torres Rodríguez.

Francisco Robledo Peralta

Manuel Candelario Bellido

Juan Pérez Calero

Francisco Torres Linares

Miguel Sanz Barberán

Manuel Hoyo Moreno

José Chueco Hoyo

Pedro Medina Lara

Araceli Moreno García

José Medina Lara

Antonio Fernández Fernández

Martín Hidalgo Morales

Roque Ange Navarrete

Rafael Lara Correas

Antonio Pastor Pérez

José Morales Alcalá

Antonio Rodríguez Revuelta

Antonio Quero Rubio

Rafael García Madueño

Martín Alcalá García

Francisco García Lozano

Sebastián Sevilla Soler

Juan Agudo Rosales

Emilio Hoyo Rodríguez

Francisco Pérez Gutiérrez

Antonio Melero Hernández

Antonio Barbosa Cerezo

Juan Chueco Rosales

Francisco Sevilla Gutiérrez

Antonio Gálvez Barranco

Antonio Galán Arenas

Nicolás García Partera

Antonio Sánchez García

Manuel Bellido Reca

Diego Soler Castro

Antonio Bellido Cazalilla

Benito Juárez

Antonio Melero Toribio

Juan Santiago Valenzuela

Martín Cruz Hidalgo

Francisco Herrero Toribio

Juan Agudo Hoyo

 

 

 

De esta enumeración y por la época y ámbito que se trata, es importante destacar la presencia de una mujer, Araceli Moreno García dentro de la relación de Cofrades que formaban parte de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en 1916.

 

José Luis Pantoja Vallejo

Doctor en Historia y Cronista

Oficial de la Villa de Lopera

 



[1] Libro de Actas de la Cofradía de la Virgen de le Cabeza de Lopera. Acta extraordinaria del 22 de agosto de 1917

José Orti Rodríguez (el Padre o Cura Pepe) y su vinculación con la Virgen de la Cabeza. Aspectos Biográficos de un Loperano Ilustre.

José Orti Rodríguez (el  Padre o Cura Pepe) y su vinculación con la Virgen de la Cabeza. Aspectos Biográficos de un Loperano Ilustre.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

 Nota: Artículo publicado por José Luis Pantoja Vallejo en el nº 23 de la Revista "Mirando al Santuario" de Andújar.

José Orti Rodríguez, conocido cariñosamente en todos los círculos indistintamente como el Padre o Cura Pepe, nació en Lopera (Jaén) el 9 de diciembre de 1902 y fue bautizado en la Parroquia de La Inmaculada Concepción de esta localidad. Su infancia trascurre en Lopera junto a sus padres Vicente Orti Sánchez y Maria del Pilar Rodríguez Criado y sus hermanos, en el domicilio familiar sito en la Plaza Mayor del pueblo, lindando con las dependencias de la Casa Consistorial. Las primeras  enseñanzas las recibió de su maestro Martín Valcárcel García en las dependencias del antiguo Hospital de San Juan de Dios. Continuó sus estudios superiores en Jaén y se licenció en Filosofía y Letras y alcanzó la Cátedra de Legua Latina en el Instituto de Segunda Enseñanza de Trujillo. El día 28 de marzo de 1925 fue ordenado Diácono en la Capilla del Palacio Episcopal de Jaén, conferido por el Obispo Diocesano D. Manuel Basulto y Jiménez. Y el día 6 de junio de 1925 se ordenó como Prebístero en la misma Capilla y por el mismo Obispo. Siguiendo con las órdenes sagradas fue nombrado Coadjutor de Villanueva de la Reina en el año 1927. En 1928 es nombrado Capellán de Ntra. Sra. de la Cabeza de Andújar y años después, concretamente en 1941 se encargó de la reorganización y restauración de la Orden de San Jerónimo en el Monasterio de Santa María del Parral (Segovia), de la cual llegó a ser Prior.

La descripción de José Orti Rodríguez se podría resumir en una persona de alma profundamente seria, oculta bajo la envoltura y apariencia de un rostro infantil. Una persona muy cercana a todo el mundo y muy querida y entrañable a todos los niveles. A lo largo de su vida tuvo una gran devoción por la Morenita. José Orti Rodríguez fue nombrado en sustitución del Maestro Nacional, Francisco Arias Abad, como Secretario de la Junta Central de la Comisión Pro VII Centenario de las Fiestas de Nuestra Señora de la Cabeza, cargo que ejerció desde agosto de 1926 hasta octubre de 1927, momento en que dimitió por razones de enfermedad. Durante este periodo es necesario resaltar que fue un trabajador incansable por la mayor brillantez de las fiestas y buena prueba de ello es el proyecto de programa que presentó y le fue aprobado, el cual salvo ligeras variantes, más tarde se llevó a la practica. Destacando del mismo la organización de gremios.

Una de las tareas a las que dedicó parte de su vida y en la que trabajó con gran ahínco, fue la reorganización de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Sevilla (de la que fue su Director Espiritual) en la iglesia de San Juan de la Palma, que culminó el 8 de febrero del año 1931. Como contribución a esta cofradía hay que destacar que las coronas que portan las imágenes de la Virgen y del Niño fueron regaladas por el Cura Pepe, tras lograr realizarlas con la fundición de una cubertería de plata de su madre María del Pilar Rodríguez Criado. También es justo indicar que el primer estandarte verde y plateado de la Cofradía realizado en 1935-36 lo donó él. En 1981  y con motivo del 50 Aniversario de la refundación de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Sevilla, se le entregó a título póstumo una medalla de oro de la Morenita que recogió su cuñado Francisco Marín López, ya que el Padre Pepe había fallecido unos meses antes de los actos del aniversario.

         Un dato interesante a colación de lo referido es que hoy sabemos, por datos históricos, obtenidos de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Sevilla[1], que su imagen, obra del imaginero sevillano Fernando Cruz y realizada en 1929, es una copia de la original que había en el Santuario y que, cuando se hizo la actual imagen de la Virgen de la Cabeza, se inspiraron en la de Sevilla.

Más tarde y siguiendo los mismos pasos fundó y dirigió la “Residencia de Estudiantes Menéndez Pelayo”: sita en Madrid, en la calle Narváez, número 11; de la que podemos advertir que fue su obra en la ciudad de Madrid desde 1933.

Ya finalizada la Guerra Civil Española (1936-1939) algunos jóvenes universitarios con brillante porvenir -ingenieros, arquitectos, licenciados en ciencias-,  pertenecientes a organizaciones católicas y de sólida formación espiritual,  que hacía tiempo sentían la inquietud de la vocación religiosa, llegarían a coincidir en aspiraciones y en decisión con el sacerdote José Ortí, de manera que el grupo vio en la restauración de la Orden Jerónima, que se estaba llevando a cabo en el Monasterio de Santa María del Parral (Segovia), la verdadera llamada que Dios les dirigía.

Esto facilitó su camino para que D. Luciano Pérez Platero, Obispo de Segovia y Administrador Apostólico de la Orden de San Jerónimo, le encargase a José Orti Rodríguez del Noviciado y de la reorganización y restauración de la Orden, así fue como entraría en el monasterio el día 26 de febrero del 1941, Miércoles de Ceniza, con diez postulantes y un aspirante. En este periodo como era norma en la Orden Jerónima se cambiaría el apellido familiar por el lugar de nacimiento, pasándose a llamarse Fray José de Lopera. Personalmente me ha resultado muy interesante leer una carta con la que José Maria Escrivá y Balaguer felicita las navidades a Fray José de Lopera y a sus buenos amigos de la comunidad de los monjes del Parral, en Segovia. La misiva está fechada a 26 de diciembre de 1943, y en ella les escribe:

“Muy querido hermano:

Agradecí como no imagináis vuestra felicitación, por el nihil obstat. Que Dios os pague vuestra caridad, ¡vuestro cariño! Siempre os recordaremos con alegría; en especial, en estos días santos, hemos hablado con frecuencia de ti y de los tuyos. Vinieron por esta casica los Reyes Magos antes de hora y dejaron, para turrones de los monjes del Parral, 500 pesetas, que hoy mismo te mando. A todos un abrazo muy fuerte y que nos ayuden a ser santos. Otro abrazo para ti del pecador, que os pide oraciones. Josémaría”[2]

 Después hizo la profesión solemne, un 2 de febrero de 1946.  A finales de año y por dificultades internas de la comunidad y razones de índole personal, abandonó el monasterio.

         Como hitos importantes en su trayectoria como párroco destacaríamos los siguientes: el 4 de noviembre de 1927 casó en la ermita de San Roque, patrón de Lopera a Francisco Bellido Verdejo y Carmen Navarro Rodríguez. Estuvo de Capellán en las Viñas de Andújar (donde aún tiene la familia una viña que se le sigue conociendo como la viña del Padre Pepe) con su hermano mellizo Vicente Orti Rodríguez, (Alcalde de Andújar 1946-1953  y casado con Ángeles Pérez de Vargas, sobrina del Conde de la Quintería). Aquí decía misa a diario en la Ermita de la Concepción (hoy lamentablemente derruida) y en la antigua mina abandonada de cobre. Resaltar asimismo que el Padre Pepe llegó a entregar un terreno a las Monjas Hijas de la Caridad, las cuales llegaron a montar en los barracones de una vieja mina, la Colonia de San Vicente de Paúl, ubicada en la carretera de La Lancha y dedicada a albergar a niños pobres y huérfanos en las colonias veraniegas.  También realizó labor sacerdotal en Fuengirola (Málaga) en la Iglesia de San Miguel y en Sevilla en la Iglesia de la Magdalena. El 1 de mayo de 1951 en la Casa Madre de Sevilla les dio el hábito de las Hermanas de la Cruz a las loperanas Beatriz Bellido Navarro (Carmen de Jesús de la Cruz) y Carlota Gallo Rodríguez (Pilar de Jesús de la Cruz). También llegó a organizar una fábrica de aceites en el Convento Jerónimo de San Isidoro del Campo en Santiponce (Sevilla). Su labor docente como catedrático la desarrolló en distintos Institutos de Antequera (Málaga)  Écija y Camas (Sevilla) donde se jubiló.

El Cura Pepe, José Ortí Rodríguez, murió el 31 de enero de 1981 en Sevilla, tras haber realizado una gran labor sacerdotal, educativa, social y ser un ferviente devoto de la Reina de Sierra Morena, a quien llevó siempre en lo más hondo de su corazón. Sus restos descansan para siempre en el Cementerio Municipal de la Ciudad de Andújar.



[1] Agradezco los datos históricos y fotos facilitados para este artículo del Teniente de Hermano Mayor de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Sevilla D. José María Pérez Expósito

[2] Urbano, Pilar (2008): El hombre de Villa Tevere. Los años romanos de José María Escrivá de Balaguer. Capítulo VIII. Planeta. Barcelona.

La Restauración de la Imagen de la Virgen de la Cabeza de Lopera.

La Restauración de la Imagen de la Virgen de la Cabeza de Lopera.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Imagenes de la restauración de la Morenita: 1, 2, 3, 4 

INTRODUCCIÓN

 

         Fue a finales del Siglo XIX cuando el loperano Antonio Pastor Pérez, devoto y Cofrade de la Virgen de la Cabeza, adquirió en un establecimiento de Sevilla una imagen de la Reina de Sierra Morena para regalársela a su mujer, Margarita Lara Pérez. Para su conservación, la familia Pastor pronto se apresuró a levantar en una de las habitaciones de su casa, sita en la popular calle del Pilar, un pequeño altar y una hornacina donde instalaron la imagen. No tardó en correrse la voz entre el vecindario de la llegada de la Virgen y muchos se apresuraron a visitarla y llevarle flores.

La imagen original de la Morenita tenía las siguientes características: imagen en madera policromada de 70 centímetros de altura y 15 centímetros de resplandor de plata (hoy enmarcado en un cuadro del Museo de la Sacristía de la Parroquia de Lopera). La cabeza y las manos de la imagen son también de madera policromada y está vestida sobre candelero forrado de tela. El candelero estaba encajado sobre una montaña realizada con estuco. A la izquierda de la Virgen está colocado un pastor arrodillado con un perro y tres ovejas que no pertenecen al conjunto. La imagen, a su vez, porta sobre su brazo izquierdo un niño de pasta, de cuerpo entero, vestido y coronado.

         En plena Guerra Civil la imagen fue cedida a la Parroquia para hacer una misa de campaña, pues era la única imagen que se había salvado de la quema durante el conflicto. Finalizada la Contienda Civil Española la imagen se quedó para siempre en la parroquia y, desde entonces, la Cofradía de la Virgen de le Cabeza de Lopera no ha cesado hasta lograr que la misma cuente con una Capilla en los pies del Templo. A partir de ahí podemos encontrar toda una inmensa labor para su cuidado y mantenimiento hasta nuestros días, cuyo último paso dado por los cofrades ha sido la restauración de la imagen que estaba muy deteriorada.

 

LA RESTAURACIÓN 

 

         Debido al mal estado de conservación en que se encontraba, lo primero que hizo la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera fue ponerse en contacto con el restaurador de Obras de Arte de Andújar José Luis Ojeda Navío, el cual, cuenta con amplia experiencia; interviniendo multitud de obras de arte, entre las que se encuentra muchas obras que representan a la Virgen de la Cabeza, incluyendo la Titular del Santuario y la de la ermita de Andújar. Este autor ha llevado a cabo una restauración respetuosa con la obra, manteniendo su aspecto estético e histórico, con el único fin de que tras el proceso de restauración de la misma, se pudiese volver a contemplar tal como el artista la plasmó en el momento de su concepción y con el añadido de la belleza natural que el paso del tiempo ha dejado en la madera en la que está tallada la imagen de la Morenita de Lopera.

De los aspectos más importantes que han sido necesarios observar para la realización del trabajo de restauración, debemos enumerar:

         La obra se halla en mal estado de conservación, tal y como se describe a continuación, detallándolo por estratos para mejor análisis y comprensión de los daños.

 

1. Soporte

 

         Se trata de una obra de vestir en madera policromada, se encuentra conformada por multitud de embones de madera y elementos metálicos. Es asimismo una talla con bastante antigüedad (siglo XVIII-XIX), aunque fue transformada de una antigua aparición. Por eso, el tamaño es bastante inferior al habitual. Para suplementar el tamaño, se le ha colocado en la base una pieza de una columna de madera que la eleva, aunque esta solución no es estéticamente aceptable.

         En la talla existen algunas de grietas y desencolados provocados por el deterioro de las colas constitutivas en la misma, debido a los numerosos movimientos ocasionados que la dilatación y contracción del soporte por los cambios de temperatura, humedad relativa y daños devocionales le han ocasionado. En la zona de la cara presenta una grieta vertical  muy fina, con pérdida de materia pictórica, debida a movimiento de una pieza encolada en esta zona.

         Las articulaciones no presentan movilidad, debido al encolado de las mismas, y el Niño se encuentra anclado mediante una alcayata.

 

2. Capa de preparación

 

         De color blanco, es de material similar al de la obra. Presenta algunas faltas repartidas por toda ella, aunque las zonas más afectadas son las de la parte del pelo y roces por la mascarilla en el proceso de vestido de la talla. Asimismo en el Niño, a causa de motivos devocionales se han producido barridos en la policromía e incluso en la capa de preparación, llegando estos daños al soporte.

 

3. Capa pictórica

 

         Presenta la transmisión de daños del soporte y capa de preparación; coinciden las faltas. Contiene, además, la obra multitud de barridos en las manos de la Virgen y en casi toda la superficie del Niño. La obra se encuentra repolicromada por lo que los daños están ocultos en el interior.

 

4. Capa de protección

 

         El barniz se encuentra muy poco oxidado, perdiendo sólo parte de su transparencia. Presenta, en algunas zonas, desgaste por motivos devocionales y la desaparición en otras por el mismo motivo. En algunas zonas de la Virgen y el Niño, se observan acumulaciones de suciedad superficial muy abundante, como en la cara del Niño, a causa de besos (pintalabios) y roces; que en algunos casos, como en la cara del Niño y una mano de la Virgen, les han modificado el color, dando un aspecto muy sucio.

        

B. INTERVENCIONES

 

La obra ha sido intervenida con anterioridad, repolicromándose totalmente, pegando las articulaciones y colocando el suplemento para darle mayor altura. Estas intervenciones no siguen los criterios utilizados actualmente en la intervención de obras de arte, ya que modifican el aspecto original de la obra.

El repolicromado es de muy mala calidad, notándose los brochazos y mala aplicación de las facciones de ojos y boca en ambas imágenes, aparte de tener un tono muy rojizo.

La restauración de obras de arte, es un tema bastante delicado, que solo deben realizar profesionales cualificados, ya que una intervención desafortunada o realizada por manos poco experimentadas, puede producir unos resultados poco respetuosos con la obra y su autor, o incluso desembocar en daños que fuercen una nueva intervención mucho más  profunda y costosa.

 

C. TRATAMIENTO REALIZADO.

 

La obra fue trasladada al taller en Andújar, donde le fue realizada la intervención. Ésta, tuvo una duración de tres meses, en la cual la obra fue restaurada de acuerdo con los criterios y materiales vigentes actualmente en el campo de la conservación y restauración de obras de arte. En conversaciones con el restaurador, facilitó los puntos principales de la intervención sobre la obra, los cuales se detallan a continuación: 

 

Labores previas a la intervención: Comprenden montaje del taller, estudio fotográfico completo de la obra, esquemas de las diversas patologías, toma de muestras, radiografiado de la obra y examen bajo luz ultravioleta e infrarroja.

Limpieza superficial: Con brocha suave, realizada antes de la fijación para que no se adhiera la suciedad. Se ha cuidado una uniformidad en la policromía de la obra.

Protección de la superficie pictórica: Se ha realizado un empapelado de las zonas necesarias para fijar la policromía que presente peligro de desprendimiento.

Tratamiento del soporte: Encolado de grietas y desencolados. Realización de un suplemento que eleve la Virgen, continuando el candelero original, pero sin modificarlo, sino que el antiguo se apoyará sobre el nuevo que continuará la forma hasta la base. Se ha encolado y repuesto los dedos faltantes y se ha reparado las articulaciones, así como todos los daños que presentaba el soporte.

Limpieza de la capa pictórica: Mediante disolventes adecuados, tras realizar los exámenes oportunos.  Se retiró el repolicromado para que aparezca la policromía original de mayor calidad.

Estucado de lagunas y nivelado de las mismas: Mediante estuco realizado con cola de conejo, sulfato de calcio,  sin sobrepasar las lagunas para no ocultar pintura original.

Reintegración cromática: Las faltas de capa pictórica se reintegrado con una metodología diferenciadora, utilizando la más adecuada, y con material compatible tipo acuarela o similar.

Capa de protección final: Se le ha aplicado una capa de protección a la obra, con el fin de que la aísle de la superficie y se evite brillos molestos.

Realización de un poyero: Se le ha dotado de un armazón en acero inoxidable para sujetar el rostrillo, corona de la Virgen, Niño y el manto. Este no tocará a la Virgen, y servirá a su vez de protección

Criterios para la posterior conservación de la obra: Estudio de las condiciones de conservación posteriores más idóneas, mediante el estudio de humedades, iluminación y ventilación.

 

AGRADECIMIENTO

 

Hasta aquí hemos contado todo el recorrido y las acciones llevadas a cabo para conseguir que la imagen de Nuestra Virgen de la Cabeza de Lopera brille con todo su esplendor hoy en día, pudiendo ser admirada y devocionada por todos los loperanos. Vaya por tanto nuestro agradecimiento más sincero para la Cofradía de la Morenita de Lopera por esta encomiable labor.

La Vida de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera durante la II República (1931-1936)

La Vida de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera durante la II República (1931-1936)

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Tras la promulgación el 14 de abril de 1934 de la II Republica Española, la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera continuó con sus Juntas Generales en los meses de abril y septiembre y acometió algunas innovaciones en la Casa de Cofradías que tenía en el Cerro del Cabezo. Para estudiar este periodo nos basaremos en las Actas de las reuniones de la Cofradía que se han conservado.  La primera de ellas esta fechada el 19 de abril de 1931 y corresponde a la Junta General que se celebró en casa del hermano Mayor, Manuel Criado Palomo. Dentro de los acuerdos más importantes destacan la expulsión de la Cofradía de los hermanos, Francisco García Lozano y Juan Martínez Colmenero por impago durante tres años de la cuota. También se recoge el derecho que tenía el casero de la casa del cerro a trabajar durante dos días de cancino y otros dos en la casa del cerro. La siguiente Junta General se celebró el 25 de mayo de 1931 en la cual se acordó nombrar una nueva Junta Directiva formada por los siguientes miembros:

Presidente: Francisco Bellido Martínez, Vicepresidente: Antonio Luque,    Secretario: Miguel Sanz Barberán,    Depositario: Manuel Criado Palomo,   Vocales: Manuel Pérez Partera, Francisco Merino Santiago y Antonio Bellido Melero.

 En una nueva reunión celebrada el 3 de septiembre de 1931, se acordó adquirir las siguientes cosas para la casa que la cofradía tenía en el cerro, la cual aún sólo tenía un cuerpo, ya que no tenía fondos la cofradía para levantar el segundo. 

  Una docena de banquillos que cojan dos personas en cada uno de ellos. Seis cántaros, una paleta recogedor, una tinaja para el agua, un jarro de porcelana o caldereta de metal.

     Dos docenas de tablas para la puerta del corral y una aldaba para la puerta de la calle.  Dos candiles, unas aguaderas y una cuba de zinc.    Un cajón grande para la conservación de los utensilios de la misma. Una tablilla para la puerta principal que dirá Real Cofradía de Lopera (Jaén)Se cierra el acta con la expulsión de 13 cofrades por falta de pago reiterado.        

La nueva Junta Directiva nombrada no tuvo demasiado tiempo para poner en práctica sus directrices ya que en la nueva sesión celebrada el 2 de junio de 1932 en casa del nuevo Hermano Mayor, Ángel Valcárcel García se eligió una nueva Junta Directiva compuesta por los siguientes miembros: Presidente: Ángel Valcárcel García,   Vicepresidente: Marciano Bravo de Mansilla, Secretario: Sebastián Madueño,  Tesorero: Antonio Luque,   Vocales: Bienvenido Melero, Manuel Candelario y Nicolás García. 

Una nueva reunión celebrada el 8 de septiembre de 1932 en casa del Hermano Mayor saliente, Ángel Valcárcel, se procedió a la elección de nuevos cargos para la Romería del año 1933, siendo elegidos los siguientes hermanos: Hermano Mayor, José Ruiz Lara, 1º Consiliario, Juan Navarro Rojas, 2º Consiliario, Manuel Criado Palomo, 1º Abanderado, José Alférez Nucete y 2ª Abanderado, Francisco Cruz Cantero. También se acordó, que para ir a la casa del cerro, todo hermano tenía que estar provisto de un escrito con autorización del presidente, justificando estar al corriente en el pago de las cuotas. Asimismo las personas ajenas a la cofradía que quisieran ir a la casa de la cofradía tenían que pagar 1 peseta por cada día que se pernoctara en ella, advirtiendo que en los meses de marzo, abril, mayo y junio no se podía autorizar a ninguna persona ajena ir a la casa de la cofradía. Y que desde le 1 de abril no podrá ir ningún hermano a la casa del cerro, hasta que el Hermano Mayor vaya a la fiesta, el cual será el encargado de llevar la llave de la casa, reservándose para su estancia durante los días de la Romería las habitaciones número uno y dos de la casa. En la sesión de 5 de abril de 1933, vuelven a producirse nuevos cambios en la composición de la Junta Directiva, pues varios miembros dejaron de acudir a las reuniones de la cofradía por motivos políticos, así se nombraron los siguientes nuevos miembros: Bartolomé Alcalá Gutiérrez como Vicepresidente, Benito Rodríguez Hernández y Antonio Bellido Melero como vocales.El 8 de septiembre de 1933 se celebraba en esta ocasión en la Sacristía de la Ermita de Jesús el tradicional sorteo de cargos para la Romería del año 1934, siendo elegido los siguientes hermanos: Hermano Mayor: Ángel Valcárcel García, Consiliarios, dos hermanos de la Junta Directiva y Abanderados, Antonio Luque y José Morales. También se acordó dar de baja como hermanos de la cofradía a Juan de Dios Santiago Quero, José García Uceda, Benito Santiago Gutiérrez  y una mujer, Dolores López Ruiz. Y nombrar hermano sin pagar cuota a Agustín Tarabilla a cambio de hacer las citaciones para las reuniones y de tocar el tambor en cuantos actos sea requerido por la cofradía. El 18 de Marzo de 1934 se reunían en la Sacristía de la Iglesia parroquial de Lopera, bajo la presidencia del cura-párroco, Calixto Pulpillo de la Torre, la Junta Directiva y un buen número de hermanos de la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera con el fin de aprobar el nuevo Reglamento de la Cofradía que tras breves discusiones de aprobó por todos los miembros presentes. El 22 de abril de 1934 en la Sacristía de la Iglesia parroquial de Lopera, bajo la presidencia del cura-párroco, Calixto Pulpillo de la Torre, se elegía una nueva Junta Directiva compuesta por los siguientes miembros: Presidente: Bartolomé Alcalá Gutiérrez,    Vicepresidente: Manuel Valenzuela González,   Secretario: Sebastián Madueño Tribaldo,      Tesorero: Antonio Luque,  Vocales: Bienvenido Melero, José López Herrador, Antonio Bellido Melero y Alfonso García Manrique.

Otros acuerdos fueron nombrar una Comisión formada por los vocales de la Junta para activar el cobro de los recibos atrasados y nombrar al cofrade Benito Rodríguez Hernández como cofrade Honorario. También se acordó que la fiesta del día 8 de septiembre se celebrara a las 9,30 de la mañana y que se pidiera permiso previamente a las autoridades locales.En la primavera de 1934 un grupo de cofrades loperanos fueron a la Virgen de la Cabeza en una camioneta de Rafael “pelusa”, para ver como se encontraba una loperana, Francisca Cantero que estaba en la casa de Lopera pasando unos días por prescripción medica, con el fin de cambiar de aires. Durante el viaje de vuelta ocurrió un incidente, que felizmente aún recuerdan algunas loperanas, pues a la camioneta  se le rompió la dirección, pero no llegó a ocurrir nada a sus ocupantes. Mientras se arreglaba la avería una de las mujeres que iban en la camioneta, Dolores Ruiz Lara, compuso una canción en honor a la Morenita, la cual fueron cantando todos hasta Lopera cuando reanudaron el viaje, esta canción la hemos podido recuperar gracias a la ayuda de Rafaela Girón Ruiz,  hija de Dolores Ruiz, la cual aún recuerda de cómo la cantaba su madre y que dice así:

 “La Virgen de la Cabeza

dicen que hace milagros

y unas señora de aquí

bien lo han experimentado.

Aunque venimos cantando

venimos sin dirección

y por eso te pedimos

que nos des tu bendición.

Señora tiende tu manto

por medio de estos caminos

señora tiende tu manto

con fervor te lo pedimos.

Que no nos ocurra nada

para llegar a Lopera

y en llegando Madre Mía

rezaremos lo que quieras.

Le diremos a tu hijo

que nos has salvado tu

que con tu ayuda y la de él

hemos llegado con salud.” 

 El 8 de septiembre de 1934 se celebraba en la Sacristía de Jesús  el sorteo para elegir los cargos de la Cofradía para la Romería de 1935, siendo elegidos los siguientes hermanos: Hermano Mayor, Marciano Bravo de Mansilla, como Consiliarios a un miembro de la Junta y al cofrade Ángel Valcárcel García  y como abanderados a Manuel de Torres y González de la Mota y a Bienvenido Melero.El 19 de abril de 1935 se volvía a reunir la Junta Directiva y acordó nombrar madrina para la bendición de la nueva bandera de la cofradía a la señorita, Jesusa Orti Navarro y también se aprobó la reparación del tejado y de la chimenea de la casa del cerro y el blanqueo de la casa de cara a la Romería. También se acordó a instancias del presidente, Bartolomé Alcalá, el hacer una nueva bandera, ya que la encarnada se encontraba en mal estado. Para sufragar los gastos se acuerda abrir una suscripción en la cual el presidente se hizo cargo del importe de la tela.Así llegamos a la última de las sesiones de la Junta General celebrada por la Cofradía de la Virgen de la Cabeza el día 8 de septiembre de 1935 en la sacristía de la Ermita de Jesús. En ella se celebró el sorteo de cargos para la Romería de 1936 siendo elegidos los siguientes hermanos, Hermano Mayor, Martín Coca Anta y como abanderados a los hermanos, Francisco Bellido Martínez (bandera encarnada), Francisco Partera García (bandera azul) e Ignacio Criado Lara (bandera blanca). En esta última sesión antes del estallido de la Contienda Civil española, la cofradía disponía de unos fondos de 167 pesetas.Hasta aquí nuestro repaso por la vida de la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en una etapa que estuvo marcada por los continuos cambios en la Junta Directiva  de la cofradía, motivados sin duda por los turbulencias políticas de la época, que influyeron incluso para que algunos hermanos abandonaran la propia disciplina de la cofradía, por motivos políticos.