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José Luis Pantoja Vallejo

Lopera en la Historia

Desmantelan la antigua Fábrica Cabrera, todo un simbolo presente en la Historia de Lopera desde el año 1894

Desmantelan la antigua Fábrica Cabrera, todo un simbolo presente en la Historia de Lopera  desde el año 1894

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En estos días previos a la entrada de la primavera nos encontramos los loperanos como uno de los símbolos de la entrada a la localidad por la Carretera de Porcuna, la antigua Fábrica Cabrera, está dando sus últimos suspiros, puesto que unos operarios y varios camiones la están desmantelando. Han sido casi 120 años los que tiene de vida sus viejas paredes y sus últimas maquinarias como homenaje aqui tenéis parte de su historia:

Todo arranca un 21 de julio del año 1894, cuando el vecino de Lopera, José Cabrera y Montilla, presentó al Ayuntamiento de Lopera, presidido por Eduardo Alcalá Monzó una instancia en la que solicitaba lo siguiente: Que tengo proyectada la construcción de una fábrica para la extracción de aceite de orujo de oliva en el término de esta villa, sitio de las Cruces próximo a la carretera provincial que pasa por este pueblo y termina en la general de Ma­drid a Cádiz. Que con arreglo al plano y estudio que se ha hecho, la cerca del edifi­cio ha de construirse a un metro veinticinco centímetros de la cuneta de la expre­sada carretera, contados desde el límite exterior de la misma.
Que el edificio de la fábrica y depósito de sulfuro dictarán veinticinco metros de la dicha carretera y veintitrés setenta y cinco del muro o cerca donde ha de tener entrada esta fábrica. Que siendo para esta clase de construcciones obtener el permiso de su autoridad previo informe del Sr. Ingeniero Director de Carreteras Provinciales con arreglo a lo dispuesto en el capítulo tercero del Reglamento para la Cons­trucción y Policía de Carreteras. Por último se argumentaba que la instalación de esta fábrica no tendría perjuicio alguno y en cambio si tendría un beneficio para los intereses locales de la industria olivarera. Tras estudiar la instancia, el Alcalde dio autorización para que la misma fuese remitida a la Comisión Provincial, para que si lo estimase procedente, emitiera informe el Sr. Ingeniero Director de Carreteras Provinciales, Leopoldo Soler. y señalase la distancia y alineación de la obra proyectada. La Alcaldía adjuntó al informe lo siguiente: “que era muy conveniente a los intereses de la industria olivarera la construcción de la referida fábrica y que su ubicación en relación a la distancia de los depósitos de sulfuro a la carretera y a la po­blación no revestían ningún tipo de alarma”.

El 15 de octubre de 1894, la Dirección de Carreteras Provinciales con­cedía la Licencia para la construcción de la fábrica de aceite de orujo de oliva, bajo el cumplimiento de las siguientes condiciones:

a)Que la línea de la fachada del muro de cerca sea paralela al eje de la carretera y separada un metro y 25 centímetros del borde exterior de la cuneta.

b)Que el plano superior del cimiento del referido muro ha de quedar a la altura de la cuneta de la carretera.

c)Que el paso para vehículos en sitio de acceso al edificio tendrá tres metros de ancho y para la cuneta por medio de un caño de 40 centímetros de luz por otro tanto de altura, cubierto con losas de tapa de un espesor y resistencia.

d)Que se ha de afirmar el paseo de la carretera en la extensión que com­prende el transito al edificio.

e)Que será de cuenta del concesionario la conservación y reparación de estas obras, con sujeción a las instrucciones del personal facultativo de la carretera.

Tres días después, el 18 de octubre, el Alcalde Constitucional de Lopera, Eduardo Alcalá Monzó, concedía la Licencia para que se pudieran comenzar las obras de la fábrica de extracción de aceite de orujo de oliva, toda vez que el expediente recibido de la Dirección de Carreteras Provinciales de Jaén, era favorable para la edificación de la fábrica. La fábrica comenzó ha funcionar bajo la dirección de José Cabrera y Montilla, hasta el año 1912, que fue adquirida por José Labourdette Caballero y pasó a denominarse “La Loperana” fábrica de extracción de Carboncilla, Orujo y Jabones. Posteriormente en los años 40, pasó a manos de Hijos de Daniel Espuny, llegando a funcionar la misma como extractora de aceite de oru­jo de oliva hasta el año 1977, que cerró definitivamente sus instalaciones. Hoy después de un siglo de vida, sólo quedan testimonialmente su esbelta chimenea y un grupo de palmeras que dan un cierto aire exótico a la entrada de Lopera, su vieja fachada con sus rótulos casi borrados, su inmensa alberca circular donde muchos loperanos aprendieron a nadar y un montón de recuerdos en sus muros. Por sus instalaciones han pasado gran cantidad de generaciones de trabajadores de Lopera, siendo, Vicente Vadillo Cuevas el último de sus maestros. Este edificio junto a la era “Barajas”, ha sido durante muchas décadas todo un símbolo de progreso industrial de un pueblo eminentemente agrícola y ha servido para recibir a todos los que accedían por la carretera Comarcal 327 Andújar-Lucena, en dirección Porcuna-Lopera. Hoy en pleno siglo XXI nos quedamos con el sonido inconfundible del “pito” de la chimenea de la fábrica Cabrera, conocido por todos como “La Becerra”, que anunciaba la entrada al trabajo a las 8 de la mañana, a las 13 horas la comida del mediodía, a las 14 horas el cambio de turno y a las 20 horas el final de la jornada, el cual siempre será recordado por todos como el sonido que marcaba el pulso de la vida cotidiana de los loperanos. 

La Villa de Lopera en un Plano de 1782

La Villa de Lopera en un Plano de 1782

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy damos a conocer un curioso plano fechado en 1782 donde aparece Lopera y otros pueblos de la actual Comarca de Andújar (Marmolejo, Arjonilla, Arjona, Higuera e incluso la Virgen de la Cabeza) y también aparecen algunas poblaciones de la provincia de Córdoba como Bujalance, Valenzuela, Cañete, Montoro y  Aldea del río (actualmente Villa del río).

Lopera en 1792 según la Enciclopedia Metódica. Geografía Moderna. Tomo II traducida del francés al castellano por Juan Arribas y Julián de Velasco

Lopera en 1792 según la Enciclopedia Metódica. Geografía Moderna. Tomo II traducida del francés al castellano por Juan Arribas y Julián de Velasco

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

LOPERA, Villa conocida y nombrada de España en la Andalucía, perteneciente al Reino de Jaén, y casi lindera con el de Córdoba. Háyase situada en un llano sobre la margen nororiental del río llamado Salado de Porcuna que entra en el Guadalquivir. Habítenla 400 vecinos en una Iglesia Parroquial, bajo la advocación de la Concepción de nuestra Señora, con un Cura Prior que es de la Orden de Calatrava, y algunos Beneficiados sus Tenientes. Hay también un Convento de Religiosos Descalzos de San Francisco, otro de San Juan de Dios, con un buen hospital, una escuela de primeras letras, un instituto de gramática latina, y dos hermosos puentes sobre el río, cada uno de tres arcos, por donde se pasa con toda seguridad. Extramuros de la Villa hay varias ermitas, un antiguo castillo  y una casa fuerte rodeada de cinco torreones, y dos torres mas altas, con los nombres de San Miguel y Santa Marina, habiendo en esta segunda un Oratorio publico, que es Encomienda de dicha Orden de Calatrava.

El término ó jurisdicción de Lopera es un terreno fértil en trigo, cebada, maíz, garbanzos y aceite, y los montes vecinos están cubiertos de chaparros y encinas, con buenos pastos para la cría de ganados que hay en abundancia. El aceite es el principal esquilmo, y mayor cosecha de los naturales, del cual tienen hasta veinte y ocho molinos todos corrientes, lo que produce un buen comercio; como asimismo le hay de cal, por unas copiosas canteras que se hallan de esta piedra en las inmediaciones; y también se fabrican muchos ladrillos, baldosas, tejas y salitre, para todo lo cual hay algunos hornos.

Es esta Villa perteneciente a la referida Orden de Calatrava, y una de sus ricas Encomiendas que renta cada año al Rey nuestro Señor, que la posee como gran Maestre de la Orden, 11.300 reales de vellón. Hace por armas un escudo cortado y medio partido, formando tres cuarteles  en cuyo superior está la cruz  de Calatrava: en el de mano izquierda una pera al natural, con dos hojas de sinople (arma parlante de la voz Lopera); y en el cuartel tercero de mano derecha, dos lobos alto y bajo, mirando afuera del escudo. Dista esta Villa siete leguas de la Ciudad de Jaén, las mismas de Alcalá la Real, cinco de Martos, dos largas de Arjona, y otro tanto de Andujar.

Familia de Los Plateros de Lopera en los años 20 del Siglo XX

Familia de Los Plateros de Lopera en los años 20 del Siglo XX

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy recogemos en nuestro apartado de fotografías para la Historia de Lopera una instantánea que nos ha cedido nuestro entrañable Franscisco Galán Castillo (Paco el barbero) de una fotografía de los años 20 de la familia Platero de Lopera. Destacamos de la misma las vestimentas de la época.

Una Cruz de Calatrava en piedra que se conserva en un medallón en una de las bóvedas de la Iglesia Parroquial de Lopera

Una Cruz de Calatrava en piedra que se conserva en un medallón en una de las bóvedas de la Iglesia Parroquial de Lopera

Por Jose Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Como  ya sabemos la Orden Militar de Calatrava  estuvo al frente de nuestro Castillo hasta la desamortización de  Madoz y del paso por nuestra villa dejó su impronta en el escudo de armas (ahora también aparece en el centro de la  nueva bandera) y también en algunos edificios, como es el caso de este medallón que se encuentra coronando la unión de los nervios de las bóvedas de la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción de Lopera. Curiosamente se conservan varios tipos de cruces de la Orden de Calatrava en las distintas intersecciones de los nervios de las distintas bóvedas. La que aquí reproducimos se encuentra en la bóveda de la nave central que la iglesia tiene en sus pies y se aprecia que debió de estar pintada de rojo, ya que conserva restos de pintura roja.

Algunos aspectos de Lopera a mediados del siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX

Algunos aspectos de Lopera a mediados del siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Según el estudio de Germán Rueda Hernanz en su libro "España 1790-1900" editado por ediciones Istmo en el año 2006 recoge en su página 410 que Lopera tenía en el año 1786 un total de 1.400 habitantes y en el año 1826 llegó hasta los 2.000 habitantes. La desamortización de Godoy en Lopera se inició en el año 1800 y finalizó en 1807. La distribución de la ocupación de la pobación en 1751 fue la siguiente:  pincha aqui y la ganadería en 1751 pincha aquí. Si deseas conocer más datos publicamos la caratula del libro más arriba. Indicando que Rueda Hernanz se basó en su estudio de Lopera en otro que ya realizó Richard Herr bajo el título de "La Hacienda real y los cambios rurales en la España de finales del Antiguo Régimen" editado por el Instituto de Estudios Fiscales en el año 1991.

Lopera en 1854 según la España Geográfica de Francisco de Paula Mellado

Lopera en 1854 según la España Geográfica de Francisco de Paula Mellado

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

A continuación recopilamos la descripción de Lopera que recogió en su "España Geográfica" Francisco de Paula Mellado en el año 1854.

Lopera: Villa situada a siete leguas de Jaén, en terreno quebrado cerca del rio Guadalquivir. Su fundación es antigua y no tiene cosa notable. Pertenece a la Diócesis de Jaén y al partido judicial de Andujar, de que dista tres leguas. Consta de 564 vecinos y 2.179 habitantes; tiene una parroquia, un hospital, un pósito, un estanco y hubo un convento de frailes. En la quinta de 1844 entraron en suerte 131 jóvenes de 18 a 24 años. Pagó por toda contribución 117.575 reales, y cosecha al año común 13.000 fanegas de granos y legumbres, 42.200 arrobas de aceite y 1.500 de vino, que con los frutos menores importan 2.416.800 reales. Su industria es la agricultura.

 

Una visión a vista de pájaro de Lopera en 1880

Una visión a vista de pájaro de Lopera en 1880

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

LOPERA, Villa con ayuntamiento en el Partido Judicial de Andujar. Tiene una parroquia bajo la advocación  de la Concepción, servida por un cura D. Francisco Presa. Hay cuatro escuelas, dos para cada sexo. El santo tutelar es San Roque, cuya fiesta se celebra el 16 de agosto. El correo sale a las 11 de la mañana y entra a las 6 de la tarde. Su principal riqueza consiste en olivas y algunos cereales.

 

Alcalde: Francisco Merino

Juez municipal: Francisco P. Lara

Abogados: Alonso Valenzuela, Eduardo Alcalá, Antonio María Lara

Notario: Antonio Cruz Carmona

Médicos: Rafael Valcárcel, Sebastián Criado y Vicente Arrabal

Boticarios: Manuel Valcárcel e Isidoro García Corpas.

Comerciantes: Carlos Barberán, Francisco García y Francisco Espín.

Se celebran grandes fiestas al Cristo de la Veracruz y del Humilladero, en el último domingo de agosto y martes siguiente. Tiene un castillo con cinco torreones. En el término hay 25 casa-cortijos y algunas casas de olivares y guardas. Pasa el arroyo Salado de Porcuna a 2 kilómetros de distancia de la población, atravesando el término que linda por el Norte con Marmolejo, de esta provincia y con los de Montoro y Villa del río de la provincia de Córdoba. Al Este con el de Arjona, al Sur con el de Porcuna y al Oeste con los de Cañete de las Torres y Bujalance de la provincia de Córdoba.

En el año 1240 Fernando III el Santo tomó el castillo de Lopera poblándolo y haciendo donación de él a la Orden Militar de Calatrava. A finales del siglo XVI se erigió en villa por el rey Felipe II. Trae por armas un escudo tajado con la Cruz de Calatrava en la parte superior, la inferior se subdivide en dos cuarteles, en el derecho dos lobos y en el izquierdo una pera.

Gamonares un topónimo que da nombre al IES de Lopera

Gamonares un topónimo que da nombre al IES de Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Parte de la Conferencia pronunciada por el Cronista Oficial de Lopera el día 19 de Mayo del 2010 en el IES Gamonares de Lopera 

Hasta llegar al nombre final de Gamonares, hubo que desechar una buen número de nombres que se propusieron para dar nombre al nuevo IES de Lopera que tras varios años de obras (la primera piedra se puso el 1 de junio de 1999) se inauguraba el día 25 de abril del año 2001 por la Consejera de la Junta de Andalucía Candida Martínez López. Algunos de los nombres que se barajaron fueron “El Laurel” en recuerdo del laurel centenario que había en los terrenos de la Huerta de la Notaria, lugar donde se levantó de nueva planta el nuevo IES, según el proyecto ganador (se presentaron 11 proyectos) de D. Luis Antonio Caballero Adelantado. Otros nombres propuestos fueron San Roque o Bernabé Cobo, que fueron rechazados por los políticos de turno al ser nombres religiosos; también se propusieron otros nombres como Antonio Navarro (Fundación Antonio Navarro) o Martín Valcárcel (Maestro que consiguió los Grupos Escolares para Lopera), ambos también fueron desestimados por la comisión ya que  el segundo respondía a un  personaje político y el primero (ya fallecido) al no donar  la Junta de Patronos, los terrenos de su propiedad, Huerta de la Notaria, donde se levantaría el nuevo IES (los cuales fueron permutados al ayuntamiento de Lopera por otros del “Haza los Frailes” y con una compensación económica de 120.085 de las antiguas pesetas, según se recoge en el Pleno del Ayuntamiento de Lopera fechado el día 25 de noviembre de 1994). Finalmente se tuvo que recurrir a un nombre neutro y por encargo de la Corporación que había en aquel entonces, yo como Cronista Oficial de la Villa de Lopera, propuse varios nombres entre ellos Cañaveral y Gamonares, siendo este último el elegido tras una somera explicación de cual era su significado, que para los que no lo saben, es un cerro de 334 metros que sirve para delimitar los términos municipales de Lopera y Porcuna, un nombre que venía muy bien pues en un principio el IES de Lopera era una sección del de Porcuna y estuvo ubicado en las dependencias del antiguo Convento de Jesús .

Sesenta y cinco aniversario de la reconstrucción del Ayuntamiento de Lopera por Regiones Devastadas

Sesenta y cinco aniversario de la reconstrucción del Ayuntamiento de Lopera por Regiones Devastadas

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Ahora se cumplen 65 años que la empresa estatal Regiones Devastadas reconstruyó el Ayuntamiento de Lopera, el cual sufrió bastantes desperfectos debido a los bombardeos durante la Guerra Civil. aqui os presentamos una foto realizada el día que volvió a funcionar el ayuntamiento tras ser reconstruído como indica una placa que hay en su fachada. (Regiones Devastadas lo reconstruyó en el año 1945)¿Que fue de los toldos amarillos que se montaron para sofocar el calor? Lástima también del cambio en el tejado, antes era infinitamente más sencillo y con sus tejas árabes y un recuerdo también para el  típico "echaero" que había a la entrada del ayuntamiento, a sus bancos y al palo de la luz que presidía la plaza. Todo ya es historia pues en el 1993 se demolió todo el edificio y sólo se salvó su fachada y su esbelta espadaña. Y los restos del reloj por el que tanto luchó su alcalde Eduardo Alcalá Monzó aún siguen en el patio de armas del Castillo. ¡Aún estamos a tiempo de recuperarlo!

Operación "En busca de los Programas de Feria más antiguos de la Feria de los Cristos de Lopera"

Operación "En busca de los Programas de Feria más antiguos de la Feria de los Cristos de Lopera"

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Desde cronistadelopera hacemos un llamamiento a todos los loperanos para que colaboren en la búsqueda de los programas de feria más antiguos de la Feria de los Cristos, aqui os presentamos la portada del programa del año 1934, la que hasta ahora consideramos la más antigua. El objetivo de este llamamiento no es otro que darlo a conocer a todos los visitantes de cronistadelopera  y  realizar un estudio de la evolución de la feria en nuestro pueblo a partir de los programas anteriores a 1934, todo ello se publicaría en el programa de feria del año que viene, respetando y dando a conocer la persona que ha aportado el o los nuevos programas. Si encuentras o sabes de alguien que tenga algún programa de los que buscamos, te agardecería que lo comunicaras a este correo. cronistadelopera@yahoo.com.  Gracias por vuestra colaboración y seguro que entre todos encontraremos algún programa que duerme en algún cajón de nuestras casas y espera que alguien lo desempolve. A partir de ahora iremos publicando poco a poco las portadas que nos lleguen y otras que dispongo en mi archivo particular.

Una inscripción en la Ermita de la Magdalena de Lopera

Una inscripción en la Ermita de la Magdalena de Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En la Avda. de Andalucía, justo enfrente de la popular Casa del Pueblo se alza los restos de la antigua Ermita de la Magdalena (hoy convertida en una cochera para los tractores) nos encontramos hace unos días incrustada en uno de sus muros una inscripción que dice asi: "Esta obra acabo el Maestro Antonio de Burna....", lástima que la inscripción no se conserve al completo, aún así sabemos que el citado Antonio de Burna era maestro alarife que trabajo en varias obras religiosas de nuestra villa.  

Los sucesos acaecidos en la Semana Santa de Lopera del año 1808

Los sucesos acaecidos en la Semana Santa de Lopera del año 1808

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Nuestra Semana Santa de Lopera guarda numerosas tradiciones y episodios relacionados con la misma, una de ellas es que la voy a contar y que ocurre en plena Guerra de la Independencia Española, en el año 1808 y que tiene curiosamente por protagonista al poder civil, representado por parte del Señor Alcalde, Diego Gutiérrez, el cual interviene en asuntos puramente religiosos  (las procesiones de Semana Santa) con la intención de sofocar las actitudes poco cívicas de los Hermanos en dichas procesiones por culpa de la embriaguez, sobrevenida de las invitaciones con las que eran agasajados por parte del Hermano Mayor de cada una de las distintas Cofradías. Esta tradición perdida en nuestros días, tenía lugar en Semana Santa y era conocida como el célebre “gasto”, el mismo consistía en que el Hermano Mayor de cada Cofradía o Escuadra invitaba a los restantes hermanos, antes y después de cada procesión del Jueves y Viernes Santo por la noche a garbanzos tostados, uvas pasas y copa de vino. En la procesión del Viernes Santo por la mañana, también se solía invitar a una copa de aguardiente y a los típicos besillos. Todas estas invitaciones y el habitual y prolongado consumo alcohólico de vinos y licores por parte de los cofrades, daba lugar a una serie de problemas y malestar a la ciudadanía y al sentimiento religioso (que a juicio del Alcalde se advertía una falta de devoción, dando causa por esta razón a que cada día se vaya rebajando la religión católica), y alteraban las procesiones y la propia Semana Santa. Por todo ello y a pesar de provenir la solución de un estamento civil se impone un edicto como salvaguarda de la Fe y buenas costumbres en fechas tan renombradas, pues se hacía constar que incluso los padres en la carencia de sus obligaciones educacionales, forzaban a sus hijos a comer y beber, aún sin necesidad, por la simple cuestión de realizar gasto. Intermediaba además en el decoro y respeto a los pasos de Semana Santa para que los Hermanos acudieran a las solemnes procesiones ataviados con sus túnicas y capas y con la debida devoción, pues en caso contrario, se sancionaría con multa de cuatro ducados y ocho días de cárcel. Asimismo a los taberneros se les instaba a que tuviesen cerrados sus establecimientos mientras duraban las procesiones, en caso de contravenir las normas impuestas serían sancionados con las mismas penas, anteriormente citadas. Para poner freno a los disturbios que causaba el exceso de alcohol en los cofrades, el alcalde de turno Diego Gutiérrez intentó poner freno con un Edicto que se colocó en sitio visible de la Plaza Mayor de Lopera y que se ha conservado en el Archivo Histórico Municipal de Lopera y que ahora damos a conocer una vez transcrito el mismo:

 

EDICTO:

“En la villa de Lopera a doce días del mes de abril de Mil ochocientos y ocho años el Sr. D. Diego Gutiérrez Alcalde con Real Jurisdicción ordinaria de ella por S. M. Dijo: que teniendo presente la falta de devoción que se ha advertido en los años anteriores en la funciones de Semana Santa y desordenes que en dichos días se han experimentado ocasionados de la embriagueses que resultan de la casas de los Hermanos Mayores y Consiliarios de las escuadras que con motivo a los gastos de licores y garbanzos y demás que está puesto en costumbre contraviniendo a las repetidas superiores órdenes que prohíben semejantes abusos, dando causa por esta razón a que cada un día se vaya rebajando más y más la religión católica sin hacer conmemoración de lo que nos representan semejantes días y que muchos padres lejos de instruir a sus hijos en los pasos de la Pasión de Ntro. Redentor Jesucristo, sólo les inducen a que concurran a las casas de dichos Hermanos Mayores con el objeto de que coman y beban aun cuando no tengan necesidad de ello. Para evitar todos estos perjuicios tan dignos de la mayor corrección debía de mandar y mandó que ninguno de citados Hermanos Mayores y Consiliarios tengan gastos de bebidas, ni comidas para los hermanos escuadrantes en los días de Jueves y Viernes Santo bajo la multa de cincuenta ducados que se pondrán a disposición de su Majestad y Sres. su Gobernador y Alcaldes del crimen de la Real Chancillería de la Ciudad de Granada. Y a los hermanos que no concurran incorporados con sus escuadras con capa o túnica y con la devoción debidas a las  Procesiones de dichos días Jueves y Viernes se les exigirán cuatro ducados de multa y sufrirán ocho días de carcelaria. Y los taberneros que tengan abiertas las puertas de sus puestos hasta concluir las Procesiones serán conminados con la misma multa y pena haciendo saber esta providencia por medio de edicto para que a todos conste y a los dichos Hermanos Mayores y Consiliarios en sus personas para que no tengan motivo de excusa o inadvertencia. Y por este su Auto que su Merced  proveyó así lo mandó  y firmara de que doy fe. Diego Gutiérrez. Ante mi Benito Merino y Saez.

NOTA: Doy fe yo el escribano que en el mismo día forme Edicto publicando la anterior providencia y lo fijé en una de las esquinas de la Plaza Vieja de esta Villa de Lopera, sitio publico acostumbrado en ella y para que conste así lo anoto y lo firmo. Merino”

 

Con este humilde trabajo quiero contribuir a la Semana Santa de Lopera en este año 2010, aportando un pequeño trozo de nuestra historia.

 José Luis Pantoja Vallejo

 Doctor en Historia y Cronista

 Oficial de la Villa de Lopera

 

Vista de un atardecer de Lopera desde el Castillo realizada en el verano del año 1963

Vista de un atardecer de Lopera desde el Castillo realizada en el verano del año 1963

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Continuando con la serie que iniciamos de vistas antiguas de Lopera, hoy publicamos una vista de un atardecer en color de Lopera realizada desde el castillo en el verano del 1963 por el loperano Antonio Chueco Alcalá. En la misma se puede ver en primer plano la fachada del antiguo molino (hoy propiedad de Muebles Huertas), la cual tiene oculta la puerta de entrada al estar tapada por el árbol que había junto a la muralla del castillo. Al fondo emerge el todavia esbelto Cerro de San Cristóbal, ya que aún no se habían construido los depósitos del agua. Vuelvo a invitarte a que nos remitas las fotos antiguas de vistas de Lopera a cronistadelopera@yahoo.com Gracias por vuestra colaboración.

Instantánea de los primeros mercadillos en Lopera realizada por Juan Barberán a finales de los años 70

Instantánea de los primeros mercadillos en Lopera realizada por Juan Barberán a finales de los años 70

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

A continuación reproducimos una de las primeras fotografías de cuando se instauró en Lopera el montar el mercadillo, la misma se la debemos a nuestro querido Juan Barberán (dueño del Saetal) que era un amante de la fotografía. El mercadillo se montaba en la calle Jardines (Doctor Fleming) y está realizada a finales de los años 70 del pasado siglo XX.

Propaganda de la película "La Copla Andaluza" rodada en parte en Lopera en 1929

Propaganda de la película "La Copla Andaluza" rodada en parte en Lopera en 1929

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy queremos ofrecer desde Cronista de Lopera la publicidad de la primera película que se rodó en Lopera en 1929 de la productora de Andújar A. Jácome. De la misma se filmaron algunas escenas en las cuevas de Lopera. Asimismo esta película se proyectó en Lopera en el célebre Cine Rivilla que estuvo ubicado en la Casa Cabrera, en la C/ Pablo Iglesias, 1, al mismo se accedía por la C/ Doctor Marañón, 2. Su fundador fue el Inspector Municipal de la Guardia Municipal de Lopera, Juan Rivilla Sánchez. Se trató de un local que funcionó durante todo el año. En invierno se proyectaban las películas en el salón de la parte superior de la Casa Cabrera y en el verano se alternó, unas veces en el patio cordobés, que aún conserva la Casa Cabrera y otras en el patio de armas del castillo de Lopera. (Tenemos constancia de que hay una copia de esta película en la Filmoteca Nacional)

Memoria de las Brigadas. Artículo publicado por Manuel Madrid Delgado en Diario IDEAL

Memoria de las Brigadas. Artículo publicado por Manuel Madrid Delgado en Diario IDEAL

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

A continuación reproducimos el artículo publicado en Diario IDEAl el día 30-1-2010 dedicado a la Memoria de las Brigadas Internaciones.

Memoria de las Brigadas

En Lopera hay un monumento que homenajea a las Brigadas Internacionales

Me cuenta don José Luis Pantoja Vallejo, a la sazón Cronista Oficial de la Villa de Lopera, que el monumento que su pueblo levantó en memoria de Ralph Fox y de Rupert John Cornford -y por extensión de todos los brigadistas internacionales que vinieron a España a luchar en el bando republicano- se inauguró el 30 de septiembre de 1999, como una de las actividades incluidas dentro del Congreso Internacional ’Cultura, Historia y Literatura del Exilio Republicano Español desde 1939. Homenaje a R. Fox y J. Cornford’, que tuvo como sedes a Andújar y la propia Lopera. Y me cuenta que el autor de ese sobrio y estilizado ’monumento’ es el arquitecto loperano Jacobo Gálvez Navarro, y que lo levantaron las gentes humildes que por entonces trabajaban en el Plan de Empleo Rural, que en un plano moral debían ser más o menos las mismas y con las mismas angustias que aquellas por las que en 1936 vinieron a luchar Fox y Cornford.

Y también me dice que aquel 30 de septiembre se pusieron amapolas al pie de la columna de cemento con nombres y elevaciones de bronce, y que Luis García Montero y otros poetas recitaron poemas de homenaje a las Brigadas Internacionales, y que desde aquel septiembre no paran de llegar turistas españoles y extranjeros para realizar algún gesto sencillo de reconocimiento a los últimos románticos de la historia, y que aún en el octubre pasado llegó un grupo de franceses amigos de las Brigadas.

Lopera, la Guerra Española de 1936, las Brigadas Internacionales, un hombre en plena madurez vital llamado Ralph Fox y un joven lleno de proyectos llamado John Cornford, y un monumento y la memoria. ¿Extraña mezcolanza en uno de esos pueblos hermosos y desconocidos de Jaén? No, no tan extraña, no tan sinsentido como alguno puede pensar, no tan gratuito todo esto como puede parecer a primera vista. Y seguirá el lector preguntándose qué pinta, entonces, este monumento -sencillo, demasiado sencillo tal vez para tan alta significación- en una plaza de nombre evocador -Jardín del Pilar Viejo- de un pueblo tranquilo de Jaén.

Verán, ocurre que uno de los pocos episodios bélicos de la Guerra Civil que tuvieron lugar en tierras de Jaén se desarrolló, allá por los días de la Navidad trágica de 1936, en las llanuras fértiles de Lopera, cuando las tropas facciosas intentaban avanzar y romper el frente y las tropas republicanas más las milicias partidistas más las Brigadas Internacionales se desplegaron para frenar el avance, lo que consiguieron con mucho sacrificio y no poca sangre derramada. Y allí, en esa batalla de Lopera se encontraban Fox y Cornford, y allí encontraron la muerte el 27 y el 28 de diciembre.

¿Quién era Ralph Winston Fox? ¿Quién era Jonh Cornford?

Cornford y Fox: Dos vidas rotas

Cornford había nacido en 1915, hijo de un distinguido catedrático de Cambridge, e ingresó en el Partido Comunista en 1932. José Ángel Valente dijo que en él se conjugaban «la fe y el verso en un solo acto», expresando así el compromiso literario con los más desvalidos. El 18 de julio de 1936 estaba pasando sus vacaciones en la Costa Azul francesa: recogió las escasas pertenencias que allí tenía y el 8 de agosto cruzó la frontera, adentrándose en aquel lodazal de sangre y rencores desatados que ya era España. Y en España, que no pudo apartar de él su cáliz, luchó en el frente de Aragón junto a los hombres del POUM, reclutó a un grupo de ingleses comprometidos con la causa comunista para que lucharan por la causa republicana, participó en la desesperada defensa de Madrid en noviembre de 1936, en diciembre pasó a ser Comisario Político de la XIV Brigada Internacional y es trasladado al frente de Jaén -entonces en plena ebullición-, el 27 de ese mes cumple 21 años y un día después una ráfaga de ametralladora acaba con su vida cuando intentaba ayudar a un compañero. Unos días antes le había escrito a Margot Heinemann, su novia, unos versos estremecedores y premonitorios, que hemos encontrado en un artículo de Ian Gibson: «Y si la suerte acaba con mi vida / dentro de una fosa mal cavada, / acuérdate de toda nuestra dicha; / no olvides que yo te amaba».

Tal vez porque las guerras tienen como única virtud la de investir con las cualidades del héroe a quienes en ellas mueren jóvenes y poéticos, el caso es que la figura literaria de Cornford -más allá de los lastres realistas propios de su militancia política, más allá de las diatribas marxistas- no ha dejado de crecer. Y hoy, todos los críticos reconocen en la pulsión emocional, intensísima, de sus poemas y escritos a uno de los poetas mejores del siglo XX británico.

Mucho más olvidada permanece la figura de Fox, que vino a España a luchar por sus ideales y que dejó enterrado en nuestro suelo una carrera literaria que podía haber sido brillante y que el tiempo ha reducido a polvo, a casi nada. Había nacido en 1920 en el seno de una familia acomodada e inició su militancia comunista a raíz de un viaje, en 1920, a la Unión Soviética. En el otoño de 1936, encontrándose en París, se enrola en las Brigadas Internacionales, llega a España y marcha directamente al frente de Jaén, a la batalla de Lopera. Y allí, el domingo 27 de septiembre encontró la muerte -o lo encontró la muerte a él- en el Cerro del Calvario, donde su cuerpo quedó tirado y olvidado, otro cadáver del que sólo pudieron rescatar un cuaderno de notas y una carta y que aún -tal vez- esté allí, comido de tierra y olvido, como el de Lorca, como el de tantos otros muertos que no lo fueron por Dios y por España.

Esta, más o menos, es la historia trágica y breve de Fox y Cornford, y de tantos otros brigadistas que vinieron a España con una fe ciega en sus ideas -las mismas ideas que, por ejemplo, en Ucrania estaban provocando la muerte por hambre de millones de campesinos-, pero con un hálito romántico que su muerte no hizo más que acrecentar. Luchando por el comunismo pensaban que luchaban realmente contra el fascismo, cuando en realidad ambos ideales eran hermanos gemelos, y creían que luchaban por la libertad y la justicia, cuando Stalin ya se había encargado de desmentir por la vía del crimen masivo todos esos ilusos ideales. En cualquier caso, debieron ser hombres de buena fe, sinceramente convencidos de la bondad de su lucha. Y en un país y en una provincia cuajada de monumentos que recuerdan a los que fueron asesinados por ser católicos o de derechas, a los que cayeron defendiendo las ideas del bando nacional, parece que está bien que al menos haya un monumento que recuerda la entrega, el sacrificio, la generosidad -tal vez equivocada, pero generosidad al cabo- de quienes vinieron de muchos lugares del mundo para oponerse al fascismo, aunque en realidad no lucharan por la legalidad republicana, que aquel 27 de diciembre, que aquel 28 de diciembre de 1936, -mientras caían Fox y Cornford en la tierra de Lopera- era ya una ficción.

Está bien este monumento hierático, de austero cemento, truncado casi en su base como truncadas fueron las vidas de aquellos a los que homenajea: parece parco recuerdo, pero es un recuerdo. Y al contemplar su fotografía vuelvo a preguntarme porqué la democracia española ha sido tan tacaña a la hora de levantar estatuas y monumentos.

 Manuel Madrid. Diario IDEAL

30-1-2010

Mapa manual del Partido de Martos del siglo XVIII donde aparece la Villa de Lopera

Mapa manual del Partido de Martos del siglo XVIII donde aparece la Villa de Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy damos a conocer en Cronista de Lopera un curioso mapa realizado a mano a finales del siglo XVIII donde aparecen  las poblaciones que formaban parte del Partido de Martos y en concreto la número 6 esta dedicada a nuestra villa de Lopera.

Una nevada copiosa en Lopera en 1948

Una nevada copiosa en Lopera en 1948

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Retomando las fotos antiguas de nuestra querida Lopera aqui os presentamos una Nevada que tuvo lugar en nuestro pueblo en el año 1948, la foto gentileza de Pedro Muñoz Román (el primero de la derecha) recoge un momento de la misma en pleno jardín municipal. Tal fue la nevada que se pudieron hacer hasta muñecos de nieve. Sigo esperando fotos antiguas de Lopera para poder darlas a conocer en mi/vuestro blog. Si lo deseas me las puedes mandar a la dirección: cronistadelopera@yahoo.com. Gracias.

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en la portada del ABC de 3 de mayo de 1944

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en la portada del ABC de 3 de mayo de 1944

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En los años de la postguerra, la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera pasó por momentos dificiles, pero no por ello dejó de faltar como cada primavera a su cita anual con la Morenita. De este periodo habría que destacar el año 1944, cuano fueron hermanos mayores Antonio Rodríguez Muñoz-Cobo y Concepción Navarro Rodríguez. la cofradía tuvo una gran acogida en Andújar y en cerro, debido a su buena organización y a lo bien que iban todos ataviados y dejando una grata impresión. Tal fue su éxito, que la cofradía fue portada del diario ABC de Madrid el día 3 de mayo de 1944 y que arriba reproducimos para todos los amantes de la histotia y las tradiciones de Lopera. Arriba se puede ver en primer término a Maria Garrote entre otras loperanas.