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José Luis Pantoja Vallejo

Tradiciones loperanas

Tradicional traslado de Ntro. Padre Jesús Nazareno desde su Ermita a la Parroquia. Años 70. De izquierda a derecha: Eduardo y Manuel Candelario, Juan de Dios Coca y Manuel de Torres con el paso en las cuatro esquinas.

Tradicional traslado de Ntro. Padre Jesús Nazareno desde su Ermita a la Parroquia. Años 70. De izquierda a derecha: Eduardo y Manuel Candelario, Juan de Dios Coca y Manuel de Torres con el paso en las cuatro esquinas.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Preparativos para la decoración de la calle Alonso Valenzuela (hoy Dr. Marañón) para el paso de Ntro. Padre Jesús Nazareno hace 80 años. Lopera 1934

Preparativos para la decoración de la calle Alonso Valenzuela (hoy Dr. Marañón) para el paso de Ntro. Padre Jesús Nazareno hace 80 años. Lopera 1934

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Las entrañables loperanas Ángela y Pepita Uceda recrean en unos muñecos el traje típico de Lopera.

Las entrañables loperanas Ángela y Pepita Uceda recrean en unos muñecos el traje típico de Lopera.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Preparativos para la realización de las típicas farolas de sandía para alumbrar mañana en la procesión de San Roque, Patrón de Lopera

Preparativos para la realización de las típicas farolas de sandía para alumbrar mañana en la procesión de San Roque, Patrón de Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Nuestro paisano y colaborador el loperano Juan Galán Platero ha cosechado en este año en su higuera sita en la calle Real de Lopera una excelente cosecha de brevas de primera calidad que como cada año ha regalado a sus amigos y familiares. En estos días ya se prepara para recoger la cosecha de higos y hacer pan de higo.

Nuestro paisano y colaborador el loperano Juan Galán Platero ha cosechado en este año en su higuera sita en la calle Real de Lopera una excelente cosecha de brevas de primera calidad que como cada año ha regalado a sus amigos y familiares. En estos días ya se prepara para recoger la cosecha de higos y hacer pan de higo.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Loperanas ataviadas con sus peinetas, mantillas y mantones de Manila para asistir a una Capea en la Plaza Mayor de Lopera en 1917, entre ellas la hermanas Espín y la niña Maruja Palomo.

Loperanas ataviadas con sus peinetas, mantillas y mantones de Manila para asistir a una Capea en la Plaza Mayor de Lopera en 1917, entre ellas la hermanas Espín y la niña Maruja Palomo.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Grupo de Loperanos participantes en una Capea en La Molina (hoy Mas y Mas) en el año 1920

Grupo de Loperanos participantes en una Capea en La Molina (hoy Mas y Mas) en el año 1920

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Obligaciones de los Cofrades de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Lopera en el año 1957

Obligaciones de los Cofrades de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Lopera en el año 1957

Por José Luis Pantoja Vallejo -Cronista Oficial de la Villa de Lopera

El Gallo y el Corcho. Sainete Lírico de Costumbres Loperanas. Zarzuela en dos actos. Lopera 1952

El Gallo y el Corcho. Sainete Lírico de Costumbres Loperanas. Zarzuela en dos actos. Lopera 1952

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Desde hace años conservo en mi poder el libreto original del Sainete Lírico de Costumbres Loperanas. Zarzuela en dos actos: "El Gallo y el Corcho". Obra del fotógrafo que hubo en Lopera Joaquín Muñoz Fernández (30-11-1952), Música de Juan Rueda García y Pedro Morales Muñoz y adaptación y correcciones de José Luis Pantoja Vallejo. Inspirada en la recogida de la aceituna recupera la vieja tradición loperana del gallo (los que más aceituna cogían a lo largo de la jornada tras contar las tarjas) y el corcho (los que menos aceituna cogían al cabo del día). Sería todo un lujo poder pùblicar y estrenar esta zarzuela que sigue adormecida durante 63 años a la espera que algún grupo de teatro la pueda poner en escena. 

Loperanos participantes en una Capea celebrada en Lopera en 1917

Loperanos participantes en una Capea celebrada en Lopera en 1917

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En nuestro pueblo fueron célebres las capeas que cada año se celebraban tras la Feria de los Cristos en la Plaza Mayor. Aqui publicamos hoy por gentileza de la Familia Orti Gallo, una foto de aquellas capeas en la que participaron entre otros en 1917 los loperanos Alfonso Orti, Francisco García, Vicente Orti, Alfonso Sotomayor, Antonio Rodríguez y Ramón Orti. 

Villancico "Huyendo del Rey Herodes" versión de las loperanas Francisca Salas Donaire y Rufina Cuevas Salas

Villancico "Huyendo del Rey Herodes" versión de las loperanas  Francisca Salas Donaire y Rufina Cuevas Salas

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Cronistadelopera te ofrece una versión del villancico "Huyendo del Rey Herodes" a cargo de las loperanas  Francisca Salas Donaire y Rufina Cuevas Salas.

Huyendo del Rey Herodes 

Huyendo del Rey Herodes

Pasando necesidades, hambrecita y calores

Se paran a descansar a la sombra de un barranco

Retirados del camino porque lo andaban buscando.

Y María dice hijo de mi alma

que lástima fuera que te degollaran

caminan más adelante

y a un labrador que vieron

le ha preguntado María

labrador ¿Qué estás haciendo?

y el labrador dice

Señora sembrando unas pocas piedras

para el otro año.

Fue tanta la multitud

que el señor le dio de piedras

que parecía el sembrado

una grandísima sierra.

Ese fue el castigo

que Dios le mandó

por ser mal hablado

aquel labrador.

Caminan más adelante

a otro labrador que vieron

le ha preguntado María

¿labrador que estás haciendo?

Y el labrador dice señora sembrando

un poco de trigo para el otro año

puedes venir a segarlo

sin ninguna detención

que es un favor que te hace

El Santísimo redentor.

Y si por nosotros

viene  preguntando

acuérdate y diles

que estando sembrando.

Estando segando el trigo

cuatro hombres a caballo

por una mujer y un viejo

y un niño van preguntando.

Y el labrador dice

cierto que les vi

sembrando este trigo

pasaron por aquí.

Se miran unos a otros

y una mirada se echaron

de ver que no pudieron lograr

el intento que llevaron.

Y el intento era de llevarlos presos

y entregarle el niño al rey más severo.


Grupo de niñas con Alfonso Cruz Carmona en el Concurso de Villancicos Navideños 1954

Grupo de niñas con Alfonso Cruz Carmona en el Concurso de Villancicos Navideños 1954

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En el año 1954 se celebró en Lopera un Concurso de Villancicos y en el mismo participaron varios grupos de niños. Aquí publicamos el grupo que organizó nuestro entrañable y querido Alfonso Cruz Carmona. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Alfonso Cruz, Marina Pérez, Concepción Huertas, Lorenza Alcalá, Teresa Delgado. Catalina Artero, Julia Pacheco, Pilar Alcalá, Teresa Quero, Mª Teresa Gómez de Ramón. Rosa Quero, Mari Carmen Quero, Josefa Delgado, Concepción Lara, María Bruna y Mª Eugenia Alcalá   

Literatura, anecdotario y tradiciones en torno al vino de Lopera.

Literatura, anecdotario y tradiciones en torno al vino de Lopera.

Operarios de las Bodegas Valenzuela. Año 1932

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy en cronistadelopera nos haremos eco de algunas de las muchas vivencias que han acontecido en torno al vino y que forman parte de la idiosincrasia de la villa de Lopera. Para poderlas recoger hemos tenido que mantener unos ratos inolvidables con los muchos loperanos que han dado su vida por entero a la vitivinicultura y que hoy las recuerdan con gran nostalgia. Un apartado importante de ellas, se plasmaron a través de rótulos manuales realizados con tizas en las botas de roble americano, con motivo de las innumerables visitas que se hacían a lo largo del año por personalidades a las bodegas. En cierta ocasión y con motivo de las Fiestas de los Cristos visitó Lopera en plena II Republica el que fuera Gobernador Civil de Jaén, Ramón Fernández Matos, el cual llegó a rotular en una bota de las bodegas Valenzuela la siguiente inscripción:

“La desgracia del Diluvio Universal

fue que lo que cayó fue agua”

 

Otra inscripción muy curiosa fue la que hicieron en los años 60 del siglo XX, un grupo de mexicanos, en su visita a las Bodegas Sotomayor, la cual decía así:

“Cuando la aguas destrozan los caminos

que harán los vinos con nuestros intestinos”

Los famosos de la época también visitaron las Bodegas Sotomayor, en los años de máximo esplendor de la Copla, la loperana, Águeda Ruiz “Rocío de Lopera” visitó la tercia baja y rotuló en una de sus botas la siguiente inscripción:

“Aunque vaya a la Luna

a Marte, a Venus o al Sol

no hay mejor cosa en el mundo

que el vino Sotomayor”

En las Bodegas de la Purísima Concepción, propiedad de Juan Criado Martínez, había una inscripción muy ocurrente, que servía de eslogan para la venta de estos vinos, la cual decía así:

“Tengan en cuenta señores

que el que bebe de este vino

el mejor de los mejores

no se va con Tomás del Pino”

 (Tomás del Pino era el enterrador municipal).

En cuanto a las anécdotas, una de ellas ocurrió en las Bodegas de Alfonso Sotomayor, que existían en el Castillo de Lopera. Su dueño Alfonso Sotomayor Valenzuela, tenía la costumbre de que a todos los buenos clientes que se acercaban al despacho del castillo para comprar vino en garrafas, les invitaba a una copa de vino. Así decía a Manuel Clemente Cámara, que atendía el despacho de vinos, una vez que terminaba de llenar todas las garrafas:

“Manuel invita a este señor a una copa de vino raya, que tiene el alimento de un huevo frito”.

Otra muy curiosa ocurrió cuando en cierta ocasión vinieron a Lopera unos representantes de muebles para mantener una reunión con los miembros de la Cooperativa Loperana del Mueble (COLOMU). Tras finalizar la misma fueron a visitar las Bodegas del Castillo y se interesaron por el edificio que albergaba las mejores soleras, es decir la tercia baja. Entonces, Juan Clemente se la enseñó gustosamente y les ofreció de beber de la popular “sacristía” (cachón de varias medias que contenían vino viejo y Pedro Ximénez dulce). Tras probar aquel delicioso manjar uno de ellos se sacó el pañuelo del bolsillo y lo roció de vino, diciendo que era para conservar el extraordinario olor que desprendía, que a su juicio:

“Resucitaba a los propios muertos”.

En torno a las Paseras de uvas Pedro Ximénez, también se vivieron algunas anécdotas dignas de mencionar, como aquella que sucedió una noche del mes de septiembre, cuando un grupo de jóvenes muchachas decidieron ir a hurtar uvas pasas, con tan mala fortuna que fueron sorprendidas “in fraganti” por el guarda de la pasera, un hombre un tanto picarón, el cual a voces les decía con un tono irónico:

“Muchachas si uvas me queréis robar antes me tenéis que calentar”.

 Las ventas de vino dulce en la localidad no eran muy grandes al valer el litro de vino dulce el doble que el vino blanco y se solían limitar a las que se hacían cuando había una boda, que se compraba vino dulce para las mujeres, también se vendía el vino dulce para decir misa y para abrir las ganas de comer.    

Hay que indicar que con las uvas que rebuscaban se hacía vinagre. Primero se machacaba la uva con los pies, después el mosto resultante se filtraba con un trapo y se depositaba en una orza y con un palo se le daban “palizas” o sea se removía hasta que se avinagraba.

Los cambios de la transición política también tuvieron su eco en los viñedos loperanos, pues el Guarda de Campo que tenía la Cámara Agraria de Lopera, Diego Pérez,  fue cesado en sus funciones y se tuvo que ir a trabajar a la vendimia. Así cierta tarde cuando el calor y las chicharras estaban en pleno apogeo, dijo el bueno de Diego Pérez a toda la cuadrilla que trabajaba en el Pago de Valcargado:

“Muchachos con esto del politiqueo, cortando uvas me veo”

También han llegado hasta nosotros las críticas que algunos Guardas de viñas hacían de sus compañeros al no cumplir con la jornada laboral, una de ellas se recoge en la siguiente coplilla popular:

“El guarda chupete

sale a las 11

y a las 12 se mete.

Y el guarda gordete

todo el día en el campete”

Antes de la Guerra Civil, uno de los puntos de venta de vino, estaba ubicado en el Llanete de Orgaz, era el despacho de Bartolomé Valenzuela, conocido como “La Sociedad”. Allí vendían el litro de vino blanco corriente a 30 céntimos y si le decías al dependiente que era Felipe Lara “El Pipi” échame un chorreón de Dulce Imperial, entonces valía el litro 35 céntimos, acto seguido el dependiente, giraba la manivela de una gran máquina registradora y te daba tu correspondiente tike de compra. Cuando juntabas 10 ticket, los podías canjear por un litro de vino gratis (era una manera de incentivar la venta de vino). También recopilaremos algunas inscripciones que había en las tabernas de Lopera, una curiosa  había en una taberna sita en la calle Vicente Rey, 50, propiedad de Manuel Baeza “Bacalao” alusiva a los vinos Valenzuela y que decía así:

“Donde vas tan deprisa

sin tomarte una chicuela

pasa aquí y saborea

los mejores vinos Valenzuela”

 

 Otra de ellas estuvo en el mostrador del bar de Tomás el de la taberna, sita en plena Plaza de la constitución, que también era alusiva los vinos Valenzuela y decía así:

“Con tapa o sin tapa el Fino Valenzuela siempre destaca”

Por último nos haremos eco de una canción que se compuso a los vendedores de vino dulce de Lopera, los cuales solían bautizar más de lo normal el vino con agua. Con la misma se pretendió dar publicidad a las bodegas y d camino resaltar lo importante que era el comprar el vino en la bodega si no querías que te metieran “gato por liebre”.

“Señores voy a contarles

la verdad en breve tiempo

de todos los vendedores de vino dulce

que habitan en este pueblo.

Primero comenzaré con los taberneros

que bautizan el vino dulce

con capeche bueno

y también lo bautizan

con agua del tiempo.

y así se emborrachan

los hombres tan prestos.

Cobran la copa muy cara

ellos se cuidan muy bien

todo sale del borracho

y de todo el que va a beber.

Cuando se emborrachan

del Pedro Ximénez

pierden el sentío

entonces el tabernero

hace el buen avío.

La pluma se gasta

de tanto sumar

y lo que les piden

le  tienen que dar.

Por suerte amigo mío

en las Bodegas Valenzuela

puedes encontrar muchos toneles

repletos de dulce Pedro Ximénez.

Sin capeche, y sin nada de agua

y por sólo una peseta y 45 céntimos

te sirven un buen litro

y derechito para la casa.

 

Las bodegas también fueron mofa de algunos loperanos en sus composiciones literarias, este fue el caso de la poesía que compuso Miguel de la Torre Barbosa a los vinos que se elaboraban en las bodegas “Mary-Loren” de los Hermanos Alcalá, conocidos en el pueblo como “Los Cerezos” y que dice así:

La tripa se limpia sola

“Dicen que es año mariano

y es un año muy divino

y por eso los “Cerezos”

hacen rebaja en su vino.

Eso tiene su misterio

porque ese nunca lo vendían

pero si llega año nuevo

y hacen una regalía

a lo barato del precio.

Echan un pregón en la plaza

de los hermanos “Cerezos”

a peseta el litro de vino

para el pueblo y para el forastero.

Desde las nueve a la una

está la venta en funciones

para que vayan las criaturas

por el caldo de alcaparrones.

Debían de haber cogido

el carrillo de Cantero

y lo hubiera llevado “Potes” a portes

al arroyo el Buñolero.

O de fino San Martín

o de otro Mary-Loren

lo debía de haber echado

y hubieran ganado honores.

Señores no hay que asustarse

que yo de nada me quejo

me he cagado en los calzones

¡Viva el vino Monteviejo!

 

El final de las bodegas y los vinos de Lopera fue vaticinado por el  loperano Manuel Huertas de la Torre en un poema recogido en la revista Cajasur nº 7 del año (1984- 18) que hacía una elegía a los vinos de Lopera en los siguientes términos:

 

“Siento que se me va la borrachera,

que mi vino muere “envenenado”.

Yo recuerdo las bodegas de Lopera

que al tonto convertían en sonajera

y que pronto le dejarán anonadado.

Son cuatro las bodegas de Lopera:

Mary-Loren, Herruzo, Sotomayor...

y la primera bodega de Valenzuela;

cuatro rosales en flor

que perderán su verdor

porque el tallo de la rosa se congela.

Que Baco se apiade de Lopera,

y así que la haya perdonado

que la funda en una hoguera

dando luz a su ceguera

por el mal que el ha causado.

¡Adiós,  fino Herruzo!

¡Adiós, fino Valenzuela!

Con el dolor hasta en el tufo...

¡Adiós , vinos de Lopera!

 

En cuanto a las tradiciones comenzaremos nuestra andadura con una tradición un tanto peculiar que se impuso en los años 30 del siglo XX, que era que había madres- sin duda con buena fe y por ignorancia- que a los niños llorones, después de la papilla, les mojaban el chupete repetidas vedes en Vino Dulce Pedro Ximénez, para que los niños durmiesen  “sin dar un ruido”. Y supongo que lo conseguirían, pues aún así los niños crecían sanos y alegres, muy sonrientes, hacían sus palmitas y hasta salían andando antes del tiempo. Otra tradición un tanto extraña era que cuando una persona estaba ya moribunda se le solía dar una copita de vino dulce, con un significado un tanto irónico como era el pensar que este vino serviría para endulzar el mal trago que se le venía encima y de paso para alegrar el viaje que le esperaba al moribundo. 


Por San Andrés el mosto vino es y mata tu res, grande, chica o como es.

Por San Andrés el mosto vino es y mata tu res, grande, chica o como es.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En esta mañana que casi se hielan las palabras por el día de San Andrés, publicamos otra foto de una matanza loperana de los años 30 de pasado siglo XX. De izquierda a derecha: Manuel Santiago Gutiérrez, Miguel Alcalá Alcalá, Heliodoro Santiago Garrido y Ana Santiago Gutiérrez. Por estas fechas ya lo dice el refranero por San Andrés el mosto vino es y mata tu res, grande, chica o como es. Feliz día para todos los Andrés y Andrea.

Por San Andrés, tiempo de matanza

Por San Andrés, tiempo de matanza

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

El próximo sábado es la festividad de San Andrés, sobre este día dice el refranero "por San Andrés, toma el puerco por los píes; si no lo puedes tomar, déjalo hasta Navidad". Es tiempo de matanza, este año en Lopera se han relizado dos matanzas domiciliarias, con lo que se sigue manteniendo la tradición de la matanza. Arriba publicamos una de las matanzas loperanas del año 1959,  con la matancera María Josefa Pérez Ortega "La Rubia Rebollo"haciendo chorizos con otras loperanas. De izquierda a derecha: Francisca Lara Guerrero, Teresa Sanz Teruel, Antonia Lara Guerrero, Merdeces Guerrero Milla, María Antelo Díaz, María Josefa Pérez Ortega y Josefa Uceda Santiago ( la foto es gentileza de nuestra entrañable colaboradora Pepita Uceda)

El Kiosco de pipas y chucherías de Carlos Gómez en el Paseo de Colón

El Kiosco de pipas y chucherías de Carlos Gómez en el Paseo de Colón

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy traemos al recuerdo en cronistadelopera a los kioscos de pipas y chucherías que había en el Paseo de Colón  y lo hacemos con el de Carlos Gómez López y su mujer María Hidalgo que lo tenían junto al centenario eucalipto, dos instituciones que durante varias décadas formaron parte de las ilusiones de muchos niños de Lopera. Hasta allí nos acercábamos con la peseta, el duro o los diez reales para comprar las pipas Churruca o Casa Paco, los chicles bazooka y Cheiw, los palotes, los anisicos en figuritas de plásticos como sifones, lupas, porrones etc, los recortables de muñecas o las estampicas de fútbol o de los albumes de animales Maga o Vida y Color. Una ilusión que se duplicaba con la llegada de las fiestas ya que a todo ello había que sumar los juguetes (muñecas, pistolas, tambores y un largo etcetera). Los recuerdos de una tierna infancia. La foto es gentileza de los nietos de Carlos y Maria.

Tradiciones en Torno al Día de Todos Los Santos y de los Difuntos en Lopera: La antigua repostería casera de los lagartos y las tortas de aceite.

Tradiciones en Torno al Día de Todos Los Santos y de los Difuntos en Lopera: La antigua repostería casera de los lagartos y  las tortas de aceite.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Tras la triste pérdida de un familiar para mi muy querido y admirado hoy retomamos el pulso en cronistadelopera. El mes de Noviembre y en torno al Día de Todos los Santos y los Difuntos había en Lopera la costumbre de obsequiar el esfuerzo de estar doblando las campanas durante todo el día a los monaguillos con castañas asadas, roscos y gachas con tostones. El cementerio permanecía todo el Día de los Santos abierto y con la llegada del Día de los Difuntos había costumbre por parte de los aperaores de hacer unas migas con chorizos y torreznos, acompañadas de vino y licores. También se degustaban las bellotas asadas en los braseros de picón. En cuanto a la repostería en muchas casas aún se sigue manteniendo la tradición en estos días de comer las típicas gachas con tostones y matalahúva, otros platos típicos son las castañas en caldo con leche y canela, los panecillos en leche, las batatas cocidas con canela, limón y azúcar y los membrillos cocidos con vino. También había costumbre de hacer pintadas con cal en el camino de acceso al cementerio y el lanzarse "caillos" entre los jóvenes. Por último publicamos la receta de los típicos lagartos y tortas de aceite que saben hacer como nadie nuestra entrañables colaboradoras Ángela y Pepita Uceda: 

TORTA DE ACEITE Y LAGARTOS 

INGREDIENTES

  • medio kilo de harina
  • un vaso de agua templada
  • 20 gr. aproximadamente de levadura prensada
  • media cucharadita de café de sal
  • azúcar
  • aceite crudo (medio vaso de los de agua aproximadamente)

PREPARACIÓN

        En un recipiente echamos la sal, la levadura y el agua templada. Deshacemos la levadura en el agua. Una vez disuelta echamos la harina, que debemos amasar bien durante un tiempo con los puños de las manos. Cuando la masa está preparada, agregamos el aceite. Entonces, debemos seguir mezclando muy bien toda la masa, esta vez con los dedos de las manos, hasta que el aceite queda totalmente embebida por nuestra masa. En la masa podemos añadir matalahúva o raspadura de limón. El siguiente paso consiste en extender por completo, con la palma de la mano, toda la masa en la bandeja del horno.  Una vez extendida, la cubrimos con azúcar. Entonces, debemos dejar la masa hasta que suba en un sitio no muy frío (en verano sube muy rápido, en invierno, lógicamente, tarda más en subir). Una vez que la masa ha subido le damos forma de torta o de lagarto y metemos la bandeja en el horno, que debemos haber precalentado antes. El tiempo de cocción en  el horno es aproximadamente de 30 minutos. 


La tradición de elaborar Pan de Higo Casero por el loperano Juan Galán Platero.

La tradición de elaborar  Pan de Higo Casero por el loperano Juan Galán Platero.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Tras haber pasado el umbral de los 2 millones de visitas retomamos la publicación de nuevas noticias y lo hacemos de la mano de uno de nuestros colaboradores el entrañable y polifacético Juan Galán Platero que este fin de semana nos invitó a la elaboración de pan de higo casero, una tradición que está casi en vías de extinción y que este loperano mantiene viva en su casa. Nos aportó la elaboración del mismo y los ingredientes necesarios: Se clasifican los higos ya secos que se van a utilizar para hacer la pasera, se cuecen con hinojos y cuando ya han hervido, se abren por la mitad, se le quitan el rabo y el culo y terminado este proceso se muelen con una máquina de picar y se aliñan con anís, matalahúva, clavo y comino. Después se le incorpora aceite desahumado, se amasa en un recipiente para que tome el sabor de los aliños y se moldea en círculos con un molde. Después se saca del molde y a la masa se le ponen las almendras tostadas en la parte superior y se dejan secar unos 20 días, pasados estos ya se puede degustar este manjar. En cuanto a los ingredientes:Higos de 1º calidad, Anís seco, Matalahúva, Comino, Clavo, Hinojos secos, Aceite desahumado, Almendras tostadas



Loperanas en un banquete de boda celebrado en las Bodegas Maryloren en 1954

Loperanas en un banquete de boda celebrado en las Bodegas Maryloren en 1954

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hoy en cronistadelopera tendremos un recuerdo a los banquetes de bodas que se celebraban en la planta alta de las Bodegas Maryloren de Lopera y lo hacemos con una foto de tres loperanas que asistieron a uno de esos banquetes: Aurora Herrador Herrador, Isabel Lara Soler y Agüeda Ruiz Luque. Aún recuerdo como los monaguillos y la chiquillería acudiamos a la puerta de la bodega y desde los balcones de la misma nos lanzaban dulces, que con gran destreza recogiamos en el aire. 

Algunos recuerdos y tradiciones culinarias en torno al verano y a la Feria de los Cristos de Lopera

Algunos recuerdos y tradiciones culinarias en torno al verano y a la Feria de los Cristos de Lopera

El polifacético Manuel Carrasco Pérez

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En torno a la Feria de los Cristos hay que destacar por su singularidad la alborada en torno al Cristo del Humilladero, que se celebraba en las madrugadas de la feria, con el disparo de salvas por parte de los miembros de la soldadesca, el revoletear de banderas y la visita a la casa del capitán de la Soldadesca y de los hermanos que lo solicitaban, en estas visitas eran agasajados los miembros de la soldadesca con garbanzos tostados y copa de aguardiente y licores, acompañados de dulces típicos.

         En las fiestas de los Cristos había costumbre en Lopera de comer el domingo de Cristos un pavo frito con tomate o bien con arroz. El lunes de Cristos se ponía un cocido aprovechando lo menudo del pavo (alas, higadillas, pescuezo etc.) y el martes de Cristos se degustaban los conejos fritos o con tomate o bien los pollos “tomateros” criados en los melonares. En estas fechas no faltaban en las casas de Lopera una orza  de chorchos, un buen lebrillo de alcaparrones, curados con hojas de las parras, los camarones y por supuesto las sandías “dibujá” de las mejores, los higos que se metían en el cubo del pozo y se ponían fresquitos y los añorados melones “avispados”, “maduros”, “verdosos” o “blancos” que tanta fama dieran en otrora a Lopera. Algunas mujeres también hacían las típicas rosca de pan con ajonjolí en el horno de Enriqueta la del pan, que posteriormente se llevaban a las casas y se colocaban encima de las arcas y se tapaban con trapos de mano.

         Por estas fechas con canasta en mano vendía patatas saladillas o “coscurretas” y barquillos Agustín Rosal Alcalá a perragorda el cartucho y el entrañable “Añelo” vendía pan de higo a “perra chica el trozo” (cociéndose los higos con hinojos y cáscaras de naranja) y las paciencias. Con anterioridad a la guerra llegó a vender el que fuera secretario del ayuntamiento Martín Alcalá García los típicos bollos de pan de higo en su domicilio de la calle Sagasta, 2. También tenía gran aceptación el puesto muy típico en la feria de los higos Chumbos de Miguel Ollero Bellido “El Rabio” que los vendía en una canasta a perra gorda la unidad con el siguiente reclamo:

“Dios te guarde higo chumbo

amigo de mi navaja

te corto cabeza y culo

y en medio te hago una raja

y te mando al otro mundo”

Otro puesto muy frecuentado en plena feria era el de arrezú procedente de la Verja que regentaba la familia de los “bellotos” que a perrilla te daban tres trozos o las churrerías delante del castillo que montaban Teresa Castro y Micaela Merino. Sin olvidar el tío trapero que con una canasta y un borrico recorría las calles de Lopera y cambiaba las gomas de los zapatos y zapatillas por platos, tazas y las típicas galletas alicantinas (alargadas rellenas de coco) con el siguiente reclamo:

“Si quieres que yo te cante

la copla de la Jacoba

me tienes que sacar antes

unas suelecillas de goma

Y que riquillas

que están mi galletillas

por una suela de goma

una galleta alicantina”

         A lo largo del cálido y sofocante verano loperano, se preparan en las casas el típico ajo blanco, el “picaillo” y salmorejo (que a finales de los 70 y principios de los 80 del siglo XX, tuvo su máximo exponente con la creación de la Gran Orden del Salmorejo con sede en el cortijo del Saetal, en la que participaban una amplia representación de la cultura loperana y de la comarca, con la degustación de la tradicional  “Salmorejada”, con recalque en torno a un rulo del antiguo molino aceitero) . Aunque no hay nada mejor para saciar la sed que un buen vaso fresquito de “zurra” con trozos de melocotón, vino blanco Herruzo, azúcar, rebanadas de limón, canela y gaseosa. No debemos ni queremos olvidar el placer de saborear un buen melón “escrito” loperano bien fresco o los helados y polos del tío Pepe, un señor de Villa del Río, que los vendía en el Paseo de Colón con el siguiente reclamo “helado de ratón tostao a perrilla”, en este mismo recinto eran célebres los helados de Antonia Santiago “La churripa” y los de almendra tostada que se podían adquirir en el kiosco del “Militar”. Paralelamente “Cristobicas” los vendía con una garrafa por las calles del pueblo. Posteriormente a la guerra destacaron los helados de “Los Valencianos” o los autóctonos de Pedro García Bellido e hijas “Moreno del Helado” y Pedro Antelo Teruel e hijo “Canastas”.

         Agosto ha sido y aún lo sigue siendo el mes por antonomasia elegido por los novios para celebrar sus nupcias. Antiguamente se decía “nos casamos para la siega del tocino” o sea, antes de la aceituna. Mucho han cambiado las celebraciones, pues de las típicas invitaciones en casa de los novios a chocolate con macholones (masa de roscos), mojicones (galletas), besillos, plumillas, roscos de gloria, alargaditos y de beber refrescos de zarzaparrilla y el típico resoli o mitisanos (café y aguardiente) y el resoli de limón, se ha pasado a unos banquetes multitudinarios donde no se escatima de nada.