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José Luis Pantoja Vallejo

Tradiciones loperanas

San Blas y Lopera

San Blas y Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

San Blas fue médico y obispo de Sebaste, Armenia. Hizo vida eremítica en una cueva del Monte Argeus. San Blas era conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta. Según una leyenda, se le acercaban también animales enfermos para que les curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración. En Lopera tenemos constancia  de que había una imagen de San Blas en una hornacina que hubo en el lado derecho del cancel central de la Parroquia de la Inmaculada y por un Auto que se ha conservado en el Archivo Histórico Municipal de Lopera de 1758, sabemos que por San Blas (3 de febrero) había costumbre en Lopera de hacer luminarias con capachos que se utilizaban en la molturación de la aceituna en la Plaza vieja y también el celebrar la Fiesta en honor a San Blas, que finalizaba con el reparto de las típicas rocas de pan entre los asistentes.

El Origen y la tradición de la Fiesta de la Candelaria en Lopera.

El Origen y la tradición de la Fiesta de la Candelaria en Lopera.

Imagen de Ntra. Sra. de la Candelaria de Lopera tallada por el loperano Juan Manuel Bellido Bueno

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

De la fiesta religiosa de Ntra. Sra. de la Candelaria en nuestro pueblo tenemos constancia de su celebración desde el siglo XVII, según se desprende de los datos que se han conservado en los fondos del Archivo Histórico Municipal que se conserva en el ayuntamiento de Lopera. Gracias a los libros de las Cuentas de Propios, también sabemos que los gastos que generaba esta fiesta eran sufragados por el Cabildo, así en el año 1626, se gastaron en la Fiesta de la Candelaria un total de 74 reales. Las  fiestas de la Candelaria se iniciaban el día 1 de febrero por la noche con la realización de candelas por zonas o barrios del pueblo. En la actualidad se sigue manteniendo la tradición de celebrar en la noche de primera de febrero las típicas candelas. En los días previos a las mismas, los niños de Lopera comienzan con la dura tarea del arrastre de ramón procedente de la poda de los olivos, desde el tajo hasta sus respectivas calles o barrios. Todo un ritual que ha ido pasando de padres a hijos y forma sin duda una estampa costumbrista, al contemplar por los aledaños de la localidad regueros de niños arrastrando con cuerdas y su propia fuerza haces de ramón, que en algunos casos llegan a recorrer a pie varios Kilómetros. Una vez que se llega a altozanos, plazoletas y la extrarradio de la población, se forman grandes montículos de ramón y enseres viejos, que son custodiados durante el día y parte de la noche por miembros de la candela, para evitar que les sean usurpados por miembros de otros barrios. En la noche del 1 al 2 de febrero todo el ramón y los enseres viejos son pasto de las llamas. En torno a la lumbre se agolpan gran cantidad de niños y mayores que bailan al corro y se cantan canciones legadas de nuestros antepasados. También se aprovecha la candela para asar en las ascuas los productos de la última matanza (chorizos, morcillas, panceta etc.) y también es costumbre saltar sobre la lumbre a cargo de los mozos más atrevidos.

De las muchas canciones que cantaban nuestros antepasados haciendo un corro en torno a la lumbre, algunas de ellas decían así:

 

“San Pedro tiene las llaves

Las del cielo y las de Roma

Y el Pedro que a mi me quiere

Tiene la de mi persona”.

 

 El día 2 tenía lugar  una solemne función religiosa en la parroquia oficiada por el Prior y una procesión con la imagen de la Candelaria alrededor de la parroquia conmemorando la Fiesta de la Purificación de la Virgen. La procesión era muy sencilla y recorría la típica “vuelta a la manzana” (calles Alfonso Orti, Real, García de Leaniz, Iglesia y Parroquia). La imagen de la virgen era portada  por un  grupo de mujeres sobre unas andas y en la peana donde iba la virgen llevaba dos pichones y una tarta bizcocho que luego era regalada al Prior. También era costumbre en esta fiesta dar caramelos a la chiquillería. Hace unos años se recuperó la tradición de ofrecer a la Patrona de Lopera la Inmaculada Concepción todos los niños bautizados en el año, conocida como la Fiesta de la Madre Cristiana y del Hijo Menor, en la que se rememora la Presentación de Jesús en el templo a los 40 días de su nacimiento. Finalizaba la fiesta con el reparto de cientos de roscos de vino entre todos los asistentes.

La Candelaria marca el final del ciclo de Navidad, que empezaba el 8 de diciembre con la Fiesta de la Patrona y acaba con la Fiesta de la Purificación de María en el Templo. Antiguamente en la misa de la Candelaria se bendecían velas de varios colores, cada color para un uso, y se repartían a los fieles. Al tratarse de velas bendecidas, no se empleaban para el consumo, sino que se reservaban  para usos de carácter religioso.  Se empleaban para prevenirse de los rayos y del granizo en las tormentas, para ahuyentar a las brujas y los malos espíritus, para proteger a la familia de las enfermedades, y también a los rebaños y  animales de labranza. La vela blanca se empleaba para las ceremonias religiosas: la procesión del mismo día de la Candelaria, la Semana Santa, etc. La amarilla, para los funerales y para iluminar durante  la extremaunción a los moribundos.  En algunos casos las velas las daba la iglesia, proporcionadas por cofradías que se ocupaban  del culto a la Virgen  de la Candelaria. En otros casos, era el ayuntamiento el que corría con el gasto, y en otros finalmente los mismos fieles tenían su propia fabricación de velas y las llevaban  a bendecir a la iglesia. Para las mujeres embarazadas, las que acababan de dar a luz y las que deseaban descendencia, esta festividad tenía una especial significación, y en torno a ella se desarrollaron curiosas tradiciones. 

La luz de las velas benditas jugaba un papel importante en la felicidad de los partos y en las oraciones para conseguir marido o para quedar embarazadas. De ahí que en algunos lugares la fiesta de la Candelaria, que era la primera “media fiesta” del año (no era de precepto) se consideraba exclusivamente de mujeres, por lo que no permitían asistir a los hombres. 

Dichos y refranes en torno a la Fiesta de la Candelaria en Lopera.

Dichos y refranes en torno a la  Fiesta de la Candelaria en Lopera.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

La efeméride de la Candelaria es la protagonista de multitud de dichos meteorológicos que en nuestro pueblo han pasado de padres a hijos. He aquí algunos que he podido recuperar de nuestros mayores:

 Sobre la lluvia: “Cuando la Candelaria llora, el invierno está fuera; cuando ni llora ni hace viento, el invierno está dentro; tanto si llora como si deja de llorar, la mitad del invierno aún está por pasar" 

"En la Candelaria, el invierno queda atrás; pero si no ha nevado y quiere nevar, el invierno aún tiene que empezar".

Antaño, se llevaban velas en la procesión de la Candelaria y se creía que si la llama no se apagaba era señal de que iba a ser un buen año. El dicho era así: "Buen año nos espera, si por la Candelaria el viento no apaga la luminaria". “Por la Candelaria, echa la brasa en el agua”. “Si la Candelaria chorra, el año flora, antes o después candelaria es”

Comienza el tradicional acarreo de ramón para la Candelaria.

Comienza el tradicional acarreo de ramón  para la Candelaria.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Ya se percibe en Lopera la Candelaria. Acarreo de ramón, enseres viejos para las lumbres de la candelaria. Como marca la tradición en estos días, los niños de Lopera trabajan de una manera diligente en los preparativos del Día de la Candelaria, que tendrá su momento cumbre en la noche del 1 al 2 de febrero, con la costumbre heredada de padres a hijos de hacer candelas o lumbres por calles o barrios. Así no es de extrañar el encontrar en estos días previos a regueros de niños, como si de hormiguitas se trataran, por el extrarradio de la localidad, acarreando hasta su barrio las ramas de olivo “ramón” que en estos días hay en abundancia en los estacares del término con motivo de la corta y poda del olivo. No importa la distancia donde se encuentren las ramas de olivo, pues provistos de unas cuerdas que atan a las ramas y a su cintura consiguen arrastrarlas hasta incluso kilómetros hasta llegar al montículo que cada barrio tiene. Al caer la noche el “ramón” es custodiado por alguno de los miembros de la candela, con el fin de que no se lo sustraigan miembros de otras candelas. Una estampa pintoresca muy arraigada en la villa de Lopera y que cada año la Casa Municipal de Cultura de Lopera intenta incentivar con la entrega de vales para canjear por lotes de productos de la última matanza loperana para todos los barrios o calles que se inscriban con una candela. Ya en la noche del 1 al 2 de febrero todo el ramón acumulado y los enseres viejos serán pasto de las llamas, mientras se degustan al calor de las candelas los productos de la matanza y se cantan al corro algunas canciones heredadas de sus antepasados.

La vieja tradición de pedir el aguinaldo en Lopera

La vieja tradición de pedir el aguinaldo en Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

En nuestro pueblo de toda la vida se ha pedido en  Nochebuena el aguinaldo casa a casa(con pandereta, zambomba, almirez, botella de aguardiente y cuchillo, sonajeros etc.) en mano) por las distintas generaciones de loperanos mientras se cantaban  los tradicionales villancicos loperanos (la baraja de los naipes). O aquel que nos enseñaron nuestros maestros que decía así:

“Con guitarras y almireces,
panderetas y sonajas,
vamos a ver a Jesús,
porque ha nacido entre pajas”

 y llegando las vacaciones de navidad se cantaba:

“Arriba los mantecados,
abajo los polvorones,
y vivan los maestros,
que nos han dado las vacaciones"


 Recuerdo con nostalgia cuando los monaguillos antes de la celebración de la Misa de Gallo cogíamos una de las campanillas que había en la iglesia y pedíamos el aguinaldo por las casas cercanas a la parroquia, así hacíamos sonar la campanilla y en voz alta decíamos “somos los monaguillos”, acto seguido los vecinos nos abrían la puerta de la casa y tras cantar algún que otro villancico delante del belén familiar nos obsequiaban con dulces, caramelos y con alguna que otra peseta o duro. También me viene a la memoria como Antonio Pedrosa “El cartero” cuando estaba próxima la Navidad y hacía el reparto de las cartas entregaba casa a casa una tarjetita en donde te deseaba Felices Pascuas y a cambio se le solía dar el aguinaldo. ¡Qué recuerdos!

Recuerdo a la célebre Taberna de Tomás Ruiz

Recuerdo a la célebre Taberna de Tomás Ruiz

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Desde Cronista de Lopera hoy queremos trasladarnos por un momento a la célebre Taberna de Tomás Ruiz que estuvo ubicada en plena Plaza de la Constitución,  en lo que fue el primitivo Ayuntamiento de Lopera y lo hacemos con una instantánea que recoge a varios loperanos: José el zapatero y Pedro "El Moreno del Helao", junto al anfitrión Tomás Ruiz degustando un vino de Lopera ante la atenta mirada del toro de Veterano, las botellas de anís Machaquito y el sempiterno mostrador con los rotulos publicitarios que en su día pintó "El Cordobés". Nuestro homenaje a todos los contertulios que pasaron por sus dependencias y a los muchos que nos acercamos a diario para que nos apuntara para un asiento al taxi de turno, con el que pudieramos desplazarnos a Jaén o Andújar. Si tienes alguna foto que quieras que publiquemos nos la puedes remitir a cronistadelopera@yahoo.com

Comienza en Lopera la recogida de aceituna verde

Comienza en Lopera la recogida de aceituna verde

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Como marca la tradición en estos días otoñales son muchos los loperanos que aprovechando el puente del Pilar y se han acercado hasta los olivares a recoger las primeras aceitunas verdes para posteriormente echarlas en agua, machacarlas, en sosa, rajarlas o bien aliñarlas. Una estampa costumbrista se puede ver en estos días en los patios de Lopera donde mujeres con mazo en mano van machacando pacientemente las aceitunas y  despues las depositan en viejas orzas, donde trascurrido un tiempo darán buena cuenta de ellas con un buen cachurro con bacalao y las sempiternas aceitunas machacadas, un manjar que cada otoño se afanan las mujeres loperanas (como Pepita Uceda Santiago en la foto) en preparar con sumo mimo.

Quince Amas de Casa participan en un taller de elaboración de jabón casero y perfumado.

Quince Amas de Casa participan en un taller de elaboración de jabón casero y perfumado.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Recuperación de viejas tradicionales. El antiguo Hospital de San Juan de Dios de Lopera acoge durante todo el mes de junio un taller de elaboración de jabón casero y jabón perfumado y liquido para la lavadora. El mismo esta organizado por la Asociación Cultural “La Paz”, la cual aglutina a un total de 50 asociadas. A través de este taller se pretende según su monitora  Araceli Morales Ruiz “recuperar las viejas tradiciones que nos trasmitieron nuestros antepasados y en este caso  teniendo como materia prima el aceite de oliva virgen extra y el  reciclado del aceite que a diario utilizamos en las casas para freír”. Por grupos y por turnos de 15 mujeres todos los sábados de 5 a 8 asisten al taller con sus aceites reciclados para elaborar jabón casero y perfumado. Para ello utilizan aceite de oliva reciclado y virgen extra, sosa cáustica, perborato, polvos de lavar las manos, esencia de lavanda y pétalos de rosas. El jabón casero obtenido sirve para lavar la ropa y el elaborado a partir de aloe vera, coco y esencia sirve también para curar las grietas y la resequedad de la piel. Como culminación de los talleres que esta asociación ha desarrollado a lo largo del año esta prevista una exposición y el reparto entre todas las socias de todos los objetos y productos elaborados  y también una degustación de dulces artesanales de Lopera a cargo de todas las socias.

Las Primeras Comuniones en Lopera en los años 20 del siglo XX

Las Primeras Comuniones en Lopera en los años 20 del siglo XX

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

La fotografía sin duda es un documento de una gran valía para ver la evolución de muchos aspectos de la vida cotidiana de los pueblos, hoy en plena celebración de las Primeras Comuniones reproducimos una foto de una loperana en el día que recibió su Primera Comunión en el año 1928. La celebración tuvo lugar en la Ermita de Jesús, ya que era una de las niñas que asistían a las clases que impartían las Hermanas de la Cruz en el Convento. Tras la celebración fueron invitadas en el  Convento a una jícara de chocolate y una torta y a continuación, bien solas o acompañadas por algún familiar recorrían las casas del pueblo para que fueran vistas por los vecinos y le dieran una perrilla y las más acomodadas un real, en aquel entonces aún no se llevaba lo de la estampita, que sería más tarde junto con el chocolate y los dulces en la galería del Colegio Miguel de Cervantes ¿Como cambian los tiempos y las costumbres?

El viejo arte de realizar las jaulas para la perdiz sigue vivo gracias al loperano Bartolomé López Coca

El viejo arte de realizar las jaulas para la perdiz sigue vivo gracias al loperano Bartolomé López Coca

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Las jaulas de perdiz un arte en vías de extinción. Hace ya cinco años que nos interesamos por el viejo arte de realizar jaulas de perdiz y como sino hubiera pasado el tiempo, esta mañana primaveral nos hemos vuelto a encontrar  en la puerta de su casa y sentado en su vieja silla de aneas a nuestro entrañable Bartolomé López Coca, que a sus bien llevados 82 años sigue realizando con  paciencia y gran destreza las jaulas para el reclamo de la perdiz que le encargan no sólo los cazadores de Lopera y la comarca, pues sus jaulas están presentes por toda la geografía nacional (Logroño, Madrid, Sevilla, Córdoba etc.) y ello le enorgullece a Bartolomé y le da pie para tener un aliciente y agarrarse a la vida y continuar siendo útil y siguiendo en la brecha haciendo jaulas. Las mismas están realizadas con alambre de diverso grosor que va tejiendo sobre un molde de madera, también lleva un comedero de madera artesanal y un suelo realizado con fibra vegetal. Finalmente se le da a la jaula una capa de pintura verde, que sirve de camuflaje. El día que el bueno de Bartolo diga ¡hasta aqui!, se perderá una tradición más de nuestra querida Lopera

La Familia Uceda de Lopera sigue manteniendo viva la tradición de hacer dulces caseros

La Familia Uceda  de Lopera sigue manteniendo viva la tradición de hacer dulces caseros

Por Jose Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Abril el mes por antonomasia en Lopera para hacer dulces caseros. En estos días de abril y relacionado con la Semana Santa nos hemos encontrado con una estampa muy costumbrista que forma parte de la tradición culinaria  de nuestra querida Lopera y no es otra que la de hacer los dulces caseros en los propios domicilios. Nuestras entrañables Ángela y Pepita Uceda han preparado para estos días una suculenta mesa a base de roscos de agua, piononos, lagartos de semana santa, rosquillas, cachirulos etc. Antaño era costumbre ir a los hornos de las panaderías para hacer buenas canastas de roscos de agua , mantas de magdalenas, almendrados, roscos de vino etc. para degustarlos durante la semana santa.

El loperano Francisco Cobo Jiménez realiza una maqueta en miniatura de la antigua técnica de los tapiales

El loperano Francisco Cobo Jiménez realiza una maqueta en miniatura de la antigua técnica de los tapiales

Por José Luis Pantoja Vallejo- Cronista Oficial de la Villa de Lopera

El loperano Francisco Cobo Jiménez ha visto en esos días cumplido su deseo de realizar a escala una maqueta en miniatura de cómo se hacían los viejos tapiales. Esta laboriosa y minuciosa técnica de hacer las tapias de los edificios ya en desuso por los avances de la construcción con ladrillos y hormigones, la ha querido dejar plasmada este manitas de las miniaturas a raíz del interés mostrado por un grupo de alumnos del IES Gamonares de Lopera por conocer como se hacían antaño los tapiales. El tapial es una antigua técnica consistente en  construir muros con tierra arcillosa, compactada a golpes mediante un "pisón", empleando un encofrado deslizante para contenerla. El encofrado suele ser de madera, aunque también puede ser metálico. En el proceso, se van colocando dos maderas paralelas, entre las que vierte tierra en tongadas de 8 ó 10 cm, y es compactada mediante apisonado. Posteriormente se corre el encofrado a otra posición para seguir con el muro. La tierra compactada se deseca al sol, y una vez que la tapia o tapial queda levantado, las puertas y ventanas se abren a cincel o pico. La miniatura va a ser donada al ayuntamiento para que se pueda ver en el futuro museo de artes y costumbres loperanas.

Fiesta en honor a San Blas, protector de los males de garganta

Fiesta en honor a San Blas, protector de los males de garganta

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

El día 3 de Febrero  la liturgia de la Iglesia Católica celebra la festividad de San Blas. Hay que decir que de este santo obispo consta la experiencia y el martirio por el antiguo y extendido culto que se le daba en Oriente, de donde luego pasó a  Occidente, en que también se le ha dedicado iglesia y cofradías. Fue obispo de Sebaste en Armenia y fue martirizado en la última persecución romana, la que en oriente encabezó Licinio y que duró hasta el año 316.

A San Blas, médico de profesión primero y luego obispo, le  atribuye el milagro de haber salvado a un niño que perecía porque un huesecillo se le había quedado atravesado en la garganta, hasta que el santo, de forma sobrenatural, lo libró de el y de una muerte segura. Esta tradición está en la base de la llamada “bendición de san Blas”, que llegó a entrar en el ritual Romano, contra los males de garganta. En todo Occidente se le han dedicado, como queda dicho, iglesias y cofradías, y su nombre fue llevado por el insigne pensador Blas Pascal. En la fotografía podemos observar al párroco de Lopera, Rvdo. D. Luis Velasco de la Coba, bendiciendo en un momento de la santa misa las rosquillas de San Blas.

 

 

Los loperanos se vuelcan con la celebración de la Candelaria.

Los loperanos se vuelcan con la celebración de la Candelaria.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Ver otras candelas: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14

Extraordinario ambiente al calor de las candelas. Un total de veintinueve candelas se encendieron por los distintos barrios de la localidad, donde se quemaron gran cantidad de ramas de ramón procedentes poda del olivar y enseres viejos. Como marca la tradición cientos de loperanos, niños y mayores, se echaron a la calle para conmemorar la vieja costumbre de hacer candelas, una tradición heredada de padres a hijos y que cada año cuenta con un mayor número de participantes. En este año un total de 29 candelas de las calles La Paz, Felipe Arche, La Lonja, 2 Paseo de Ronda, Vicente Rey, Camino Arjonilla, Carretera de Porcuna, Llanete de Artero, Pradillo, Sol, 4 Polígono, 2 Cuesta, Jaén, Cruz de los Portales, Quevedo, San Roque, Doctor Marañón, Pilar se inscribieron para dar calor a la gélida noche loperana. La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Lopera, obsequió a todas las candelas con un lote de productos de la última matanza (Chorizos, morcilla, panceta, chuletas) valorado en 25 euros, que al calor de las brasas dieron buena cuenta tanto grandes como pequeños. Durante toda la velada no faltaron las viejas canciones, juegos al corro y los saltos sobre las candelas, que marcaron la noche con una gran afluencia de vecinos de todas las edades.

Los últimos carboneros de leña de olivo en Lopera

Los últimos carboneros de leña de olivo en Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hay tradiciones que se resisten a desaparecer, una de ellas es la de hacer carbón con leña de olivo. En estos días los hermanos Uceda de Lopera están haciendo carbón aprovechando la leña del olivo tras la poda. Para ello a varios bidones de chapa le hacen tres agujeros en la parte baja y se le echa unas astillas para encender la candela, a continuación se le va echando poco a poco leña de olivo y en unas 7 horas se llena el bidón de leña, a continuación con una tapadera de chapa se tapa el bidón y se le echa encima barro hasta que se ahogue la candela  y también se le tapan los agujeros de abajo. Se deja unas 24 horas y después ya se puede sacar y embasar en sacos el carbón resultante. La mayoría de las personas que siguen haciendo carbón es para uso familiar y se utiliza bien para barbacoas o para mezclar con picón de barreta de olivo para hacer buenos braseros con los que amortiguar el crudo frío invernal, bajo una buena mesa camilla.

La lluvia no impidió el encuentro de Jesús Nazareno con los loperanos.

La lluvia no impidió el encuentro de Jesús Nazareno con los loperanos.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Fotos:  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 1112       La presencia de la lluvia deslució la tradicional procesión de Ntro. Padre Jesús Nazareno. Todo trascurría con normalidad hasta que a la altura de la calle Doctor Marañón comenzaron a caer las primeras gotas de agua, ante lo cual se tuvo que introducir la imagen en una casa  donde se le despojó a la imagen de la túnica para evitar que sufriera desperfectos por la caída de la lluvia. Tras un breve receso continuó la procesión de la imagen ya sin túnica cumpliendo con su tradicional recorrido hasta llegar a su ermita. Un total de nueve calles engalanaron y decoraron los loperanos con las típicas cadenetas y alfombras de papeles de seda como ofrenda al paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Durante toda la madrugada del 13 al 14 de septiembre todo el vecindario por donde transcurre la procesión de Jesús, se afanó en la decoración de sus calles con alfombras de papeles de seda de múltiples colores manteniendo viva esta entrañable tradición que ha ido pasando de generación en generación y que sirve de colofón para cerrar el Calendario del Ciclo Festivo Estival. Como en años anteriores, el Patronato Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Lopera, colaboró con la celebración de esta típica fiesta, entregando a cada una de las calles que se adornaron con un bono para canjearlo en productos de repostería. Este año destacó en su composición las calles Hospitalico, Pilar, Escalerillas, Doctor Marañón y San Roque, sin olvidar la entrada a la ermita de Jesús que cada año engalana con una alfombra de colores el grupo de Franciscanos de Lopera. Dos  momentos se vivieron en  la procesión, uno a la altura de la calle Nueva donde se bendijo por parte del párroco de Lopera Luis Velasco de la Coba una imagen del Nazareno donada a la parroquia por la familia Requena  y otro momento álgido de la misma se vivió en la calle Doctor Marañón donde el joven, Antonio Ángel Peña Sanz, interpretó al órgano el Himno de Ntro. Padre Jesús Nazareno “El Abuelo”, una tradición que lleva repitiéndose desde hace varios años. Tras la celebración de la litúrgica, partió la procesión de Jesús Nazareno desde la parroquia hasta su ermita. La imagen que data del año 1939 y es obra del imaginero Gabriel Borras, fue llevada en carro por un grupo de hermanos de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y lucía sus mejores galas con la túnica de terciopelo color guinda y bordada en oro, obra de Vicente García, que fue sufragada por todo el pueblo a través de una colecta popular. También portaba la imagen la cruz de plata donada por Miguel López e Isabel Ruiz, tras salir ileso el primero de la Guerra de Cuba. La imagen estuvo acompañada en todo el recorrido de una representación de las cofradías, autoridades civiles y religiosas, la Banda de Tambores y Cornetas de Juan Alcalá y de todo el pueblo en general. Finalizó la procesión con la quema de una bonita colección de fuegos artificiales, que sirvió de colofón a una fiesta muy arraigada en Lopera y que es seguida cada año por numerosas personas de toda la Comarca de Andújar.

Tertulias veraniegas Loperanas

Tertulias veraniegas Loperanas

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Ahora que el verano ya casi nos dice adiós nos vamos hacer eco de una de las tertulias veraniegas más concurridas del caluroso verano loperano. En el patio de la típica huerta de José Jiménez (José el de Ureña) encontramos a un buen grupo de loperanos (Juan A. Vallejos, Luis Expósito, José Jiménez, Antonio Serrano y Juan Relaño) jugando una partida cartas y hablando de lo humano y de lo divino, mientras entre descanso y descanso descuelgan un buen racimo de uvas y a degustarlo. Ya son  la una y toca tomar la cerveza, luego se despiden y a casa, donde espera la comida y una buena siesta y hasta el día siguiente. Una manera de sobre llevar las calurosas mañana de los estos meses estivales en Lopera.

Los loperanos celebran la Fiesta de “Echar el Mayo Perigallo”

Los loperanos celebran la Fiesta de “Echar el Mayo Perigallo”

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Como marca la tradición los niños y mayores de Lopera se echaron a la calle para celebrar la vieja fiesta de “Echar el Mayo Perigallo”. En la plaza Julio Romero de Torres del popular Barrio San Cristóbal de Lopera se vivió de cerca esta rancia tradición de “echar el mayo perigallo” que ha ido pasando de generación en generación y que durante un tiempo se perdió y que desde hace unos años se ha recuperado. En esta recuperación de las tradiciones populares está jugando un papel importante la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Lopera, que está intentando que no se pierdan las antiguas tradiciones que forman parte de la idiosincrasia de Lopera. En este sentido cultura colaboró con la aportación de las tartas que luego se degustarán entre todos los participantes. La vieja costumbre de “echar el Mayo Perigallo”,  consiste básicamente en tener una atención o detalle con una persona sea cual sea su edad (niños, jóvenes y mayores) de obsequiarle con un mayo, que es un armazón de madera, con forma de baldaquino, al cual se adorna sus cuatro columnas con flores silvestres del campo (manzanillas, margaritones) y de rosas, asimismo cuenta el mayo con dos plantas en las cuales van inserta sendas tartas de bizcocho y en los laterales penden roscos de anís y vino recubiertos con azúcar. Cuando se echa el mayo, se cantan cancioncillas, que han sido recuperadas de las personas más ancianas de la localidad. La más popular dice así: “Este mayo perigallo / lo han hecho de chocolate / para que los envidiosos / lo vean y no lo caten. En el recorrido procesional del mayo  por todo el barrio de San Cristóbal participaron los niños, padres, y abuelos, que fueron cantando las viejas canciones mientras el vecindario sale a ver el mayo. Finaliza la fiesta con la degustación de los roscos y tartas de los participantes. Una entrañable fiesta, muy en consonancia con el mes de las flores y que se ha recuperado en Lopera durante el mes de mayo.

La Asociación Cultural "Taberna de Lopera" realiza una Cruz de Mayo en la Plaza Mayor de Lopera

La Asociación Cultural "Taberna de Lopera" realiza una Cruz de  Mayo en la Plaza Mayor de Lopera

Por José Luis Pantoja Vallejo- Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Ver otras fotos: 1, 2, 3, 4, 5, 6

En un marco incomparable como es la Plaza Mayor de Lopera tuvo lugar la celebración del Día de la Cruz y para ello la Asociación Cultural "La Taberna de Lopera" montó  en colaboración del ayuntamiento de Lopera una cruz que fue muy concurrida a lo largo de toda la jornada por numerosos loperanos, que en el puente de mayo se acercaron a la localidad para pasar unos días en compañía de familiares y amigos. Bajo el eslogan de "Recuperamos el caso histórico" esta asociación formada por 40 loperanos se ha propuesto que el casco antiguo de Lopera recupere su importancia social dentro de la localidad. Su sede se encuentra ubicada en una de las tabernas más antiguas de Lopera, la célebre "Taberna de Tomás" , que este grupo de inquietos loperanos se ha propuesto recuperar y poner en valor. Su actual presidenta Tina Teruel Alcalá apuntó "que con este tipo de celebraciones pretendemos sensibilizar y atraer a la gente del pueblo al casco antiguo". Además de esta cruz también se montaron otras tres más una en el jardín municipal por la Cofradía de la Virgen de los Dolores, otra en pleno Paseo de Colón por la Hermandad de San Juan y otra en la calle República Argentina.

Sigue viva en Lopera la costumbre de colgar los melones en las vigas para el invierno

Sigue viva en Lopera la costumbre de colgar los melones en las vigas para el invierno

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Hay tradiciones que se resisten a desparecer, es el caso de colgar los melones en las vigas de las cámaras de las casas para consumirlos en el invierno. En Lopera, Juan Ramírez Torres a sus 87 años sigue manteniendo viva la tradición y ha colgado con cuerdas en las vigas de su vieja casa un buen número de melones, llamados melones negros o de invierno (alagartados,  de chicha verde, piñoneros y de piel de sapo). Aquí dice que se conservan mejor y ocupan menos espacio. El consumo de estos melones se hace por navidad y sobre todo como postre en la recogida de la aceituna, después de haber dado cuenta de un buen cachurro (pan, aceite de oliva y bacalao). Esta tradición está en vías de extinción, pues la clave de su continuidad está en las nuevas generaciones y en las semillas (heredadas de padres a hijos) que se utilizan para cultivar los melones y aunque se lamenta este octogenario de que hoy los jóvenes no están por la labor de cultivar melones.