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José Luis Pantoja Vallejo

Adolfo Ortega Mazuecos. Se desvivió por la educación de sus alumnos.

Adolfo Ortega Mazuecos. Se desvivió por la educación de sus alumnos.

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

El pasado día 4 de enero fallecía en Encinas Reales (Córdoba) a los 90 años Adolfo Ortega Mazuecos, un hombre muy querido en Lopera y que durante más de 40 años fue maestro y director del Colegio Miguel de Cervantes de Lopera, entre otros destinos. Por sus aulas pasaron gran cantidad de generaciones de alumnos que guardan un grato recuerdo de la formación y educación que les inculcó su querido maestro D. Adolfo, el cual consiguió para el Centro el huerto de Iniciación Profesional en el pilar nuevo, el transporte escolar desde los cortijos y el comedor escolar. Desde 1940 ejerció como maestro nacional, una profesión por la que sentía una gran pasión y por la que se desvivía.  A pesar de que ya ha trascurrido más de un mes de su fallecimiento, no pasa ni un solo día sin que su recuerdo siga muy presente en sus familiares, amigos y vecinos de Lopera. Adolfo fue el más pequeño de una familia de 7 hermanos, y sus padres fueron José Ortega Martín y Luisa Mazuecos Rueda. Durante la guerra civil fue Alférez Provisional en Tetuán. En el año 1945 se casó con la mujer de su vida, María Medina Medina, y fruto de cuya unión nacieron 3 hijos: Cristina, José y Luis. Sus ratos libres, además de dedicárselos a su familia, le gustaba compartirlos con sus amigos en la tertulia del casino “Caza y Pesca”. Hasta que la vista se lo permitió, disfrutó con la lectura diaria del periódico, que más tarde tuvo que sustituir por sus caminatas por el extrarradio del pueblo, donde todos recordamos haberlo visto. Además, estudió la carrera de Derecho por libre, desde Lopera, donde ejerció de Juez durante años. También tenía gran devoción por sus cuatro nietos (Juan Luís, Nieves, Alejandro y Pilar) con los que les gustaba pasar buenos ratos. Se fue al otro mundo sin quejarse, su memoria permanecerá siempre viva en el recuerdo más íntimo de todos sus descendientes.

1 comentario

fermin chueco -

Si a D. Adolfo le hubiese tocado vivir la educación en la Democracia, hubiera sido un maestro insuperable, porque amaba la enseñanza.
Un servidor tuvo a D. Adolfo como el último maestro, antes de partir a la emigración, y guardo el grato recuerdo de lo que me enseñó, en los años sesenta, me sirvió y me sirve como base de todos los nuevos conocimientos que voy adquiriendo.

Una bonita anecdota:

Estando D. Adolfo ya sin apenas visión, en la plaza de Abastos, lo fui a saludar: -
-Hola D. Adolfo, ¿como va Usted?- ¿Quién eres?- pregutó
-Soy el Chueco- le respondí.
-Haber sigue hablando, me instó
Y continué hablando unos instantes.

-!tÚ ERES EL FERMIN CHUECO!!
gENIAL,40 años despues aún sabia diferenciar mi voz de la de mi hermano Antonio, ya que ibamos los dos a su misma clase.

QUE LOS ESPIRITUS LO GUARDEN DONDE TENGA QUE SER