María Valcárcel García. Fue una mujer culta y lectora empedernida. | José Luis Pantoja Vallejo

Facebook Twitter Google +1     Admin


José Luis Pantoja Vallejo

Estrenamos una nueva página web www.cronistadelopera.com


www.cronistadelopera.com


Todo el contenido actual se encuentra en la nueva página. Para seguir informado de todas las noticias visita nuestra nueva web.





Visitas al Blog del Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Temas

Enlaces

María Valcárcel García. Fue una mujer culta y lectora empedernida.

20070117165145-obituario-de-maria-valcarcel-garcia-.jpg

 Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Aunque ya hace dos años del fallecimiento de la loperana María Valcárcel García, no pasa ni un día sin que sea recordada por sus familiares, amigos y vecinos, pues ante todo, era una buena persona, caritativa y que le gustaba ayudar a todo el que se lo pedía. Maria sentía gran admiración por sus padres Martín Valcárcel García, maestro nacional, al cual le debe el pueblo de Lopera el magnífico edificio de grupos escolares levantado en plena Dictadura de Primo de Rivera y que Martín consiguió siendo maestro y alcalde de Lopera y por su madre Fuensanta García.  Fue la más pequeña de tres hermanos y a lo largo se su vida se dedicó en cuerpo y alma a su familia. Dentro de sus aficiones le encantaba la lectura de novelas que a diario devoraba  al calor de la lumbre, fue una lectora empedernida. Cada mes se encargaba de pedir contra rembolso las últimas novedades y dejó una gran biblioteca. Asimismo fue la primera mujer que con más de 70 años  se hizo socia de la biblioteca pública municipal y hasta que pudo, ella misma iba y retiraba los libros. Fue una gran colaboradora en la recuperación de las tradiciones loperanas, pues tenía una memoria prodigiosa y le apasionaba todo lo relacionado con la historia de su pueblo. Durante muchos años perteneció a Caritas Parroquial, a la Asociación de Amas de Casa y a las Hijas de María de la parroquia de la Inmaculada Concepción de Lopera. Siempre estaba esperando que llegaran las fiestas de navidad, semana santa y sobre todo el verano para reencontrase con sus sobrinas Pepi y Mari Carmen y los hijos de la primera, Darío, José Antonio, Lourdes e Ignacio por los que sentía gran devoción y ellos asimismo por su tía abuela, con los que le gustaba pasar largos ratos de charlas. Fue una mujer muy querida y respetada en el pueblo. Siempre recordaba con gran alegría el día que le dedicaron una calle a su padre y que contó con la presencia de autoridades y de toda su familia. Su persona siempre estará presente como un grato recuerdo en los corazones de los suyos.

Miércoles, 17 de Enero de 2007 16:51 Autor: José Luis Pantoja Vallejo. cronistadelopera #Cronista de Lopera. Obituarios




Archivos


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris