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José Luis Pantoja Vallejo

Los loperanos recuperan la Fiesta de Nuestra Señora del Amor Hermoso tras 75 años de ausencia

Los loperanos recuperan la Fiesta de Nuestra Señora del Amor Hermoso  tras 75 años de ausencia

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista Oficial de la Villa de Lopera

Los loperanos se vuelcan con la Fiesta de la Virgen del Amor Hermoso. Vuelve el culto a la Virgen del Amor Hermoso en Lopera después de 75 años. Ayer se recuperó una parte importante de la historia religiosa de Lopera con la recuperación de la Fiesta de la Virgen del Amor Hermoso en la ermita de San Roque, lugar donde tenía su culto antes de la Guerra Civil Española. Previamente se celebró el Santo Rosario, para continuar con la santa misa oficiada por el párroco de Lopera Luis Velasco de la Coba y a la que asistieron un buen numero de devotos de la virgen que llenaron la Ermita de San Roque, patrón de Lopera. La virgen estaba radiante en un pequeño altar junto al patrón de Lopera. En mayo de 2009 la familia del concejal republicano Adolfo Calvo Peralta devolvieron la imagen a Lopera y tras el visto bueno del Obispado de Jaén, la imagen ha sido restaurada por José Luis Ojeda Navio recuperando su máximo esplendor. Entre el nuevo ajuar de la imagen podemos citar la corona donada por las vecinas de la calle San Roque y las vestiduras realizadas con cariño y devoción por las manos prodigiosas de las hermanas Obdulia y Juani Bueno Torres, siempre bajo la atenta supervisión del infatigable presidente de la cofradía de San Roque Francisco Martínez Expósito. Cuando se producía en agosto de 1936 la quema de las imágenes que había en la ermita de San Roque, fue cuando Adolfo Calvo Peralta (Concejal del partido de Alejandro Lerroux) salvó “in extremis” a la imagen de la Virgen del Amor Hermoso. A partir de este momento la imagen ha tenido un largo periplo (Lopera, Jaén, Madrid, Barcelona, Gerona, Osuna y Lopera) hasta volver a la ermita de San Roque donde era venerada el 31 de mayo y era costumbre que las mozas de Lopera en edad de merecer donaran su pelo para que la Virgen del Amor Hermoso lo estrenara cada año como peluca y de paso le pedían que le saliera novio y de aquí nos ha llegado el dicho popular de “Si no le da un buen esposo, le da un mozo". La imagen es una escultura policromada con unas dimensiones de  0,77 centímetros de altura, 30 centímetros de anchura y otros 30 centímetros de profundidad,  datada del siglo XVII de la Escuela Andaluza Barroca. La Madre del Amor Hermoso ya descansa en su hornacina en la ermita de San Roque, donde ayer se recuperó su Fiesta,  culto y esplendor que tuvo antes del estallido de la Guerra Civil Española. Al finalizar la fiesta hubo una convivencia y entre los asistentes se repartió una estampa con la Imagen de la Virgen del Amor Hermoso y con una oración en su honor.

 

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